Aspiración-Everest, Parte 1

Yo rezo, yo medito

Yo rezo a Dios y medito en Dios.

Rezo a Dios porque Dios es mi Señor, mi Señor Soberano, mi Señor Supremo.

Medito en Dios porque Dios es mi Amigo, mi Amigo eterno, mi único Amigo.

Rezo a Dios porque es poderoso y considerado.

Medito en Dios porque es hermoso y fructífero.

Rezo a Dios para ver Su Rostro de Altura.

Medito en Dios para sentir Su Corazón de Deleite.

Rezo a Dios para que me conceda lo que Él es.

Medito en Dios para recuperar lo que he perdido.

Rezo a Dios para que me muestre el camino.

Medito en Dios para transformar mi vida de oscura ignorancia en una vida de luminosa sabiduría.

Rezo a Dios para devenir el sonido-cielo en mi vida humana.

Medito en Dios para devenir el silencio-sol en mi vida divina.

En mi vida de deseo yo rezo a Dios porque soy el esclavo de mi necesidad.

En mi vida de aspiración yo medito en Dios porque Dios y yo nos hemos convertido en la mutua satisfacción de nuestra necesidad.

Mi plegaria ama incesantemente el Poder de Compasión de Dios.

Mi meditación ama incondicionalmente la Luz de Justicia de Dios.

De mi plegaria he recibido el regalo de la Salvación.

De mi meditación he recibido el regalo de la Perfección.

Yo rezo a Dios y medito en Dios.

21:30
1 de julio, 1977
Colegio Monmouth
Salón Woodrow Wilson
Asbury Park, New Jersey

Gratitud

Gratitud, gratitud, gratitud.

La gratitud es una acción milagrosa en nosotros. Esta acción milagrosa fortalece nuestro cuerpo físico, purifica nuestra energía vital, amplía nuestra visión mental e intensifica nuestro gozo psíquico.

El buscador en nosotros procura ser sencillo, sincero, puro y humilde. Todo buscador espiritual procura cultivar estas cualidades en abundancia. El modo más fácil y efectivo de cultivar estas cualidades es abrir la flor de la gratitud y dejar que se despliegue, pétalo a pétalo, dentro de nuestro corazón. ¿Cómo podemos hacer esto? No sólo tenemos que dar más importancia a lo que tenemos sino también dar toda la importancia a lo que no tenemos.

Lo que tenemos es un pensamiento deseoso, una deseosa búsqueda y un deseoso devenir. Un pensamiento deseoso: creemos que seremos grandes o llegaremos a triunfar de alguna manera. Una deseosa búsqueda: buscamos la verdad y la luz a nuestra propia manera, allí donde creemos que residen la verdad y la luz. Un deseoso devenir: queremos llegar a ser algo que nos complazca. Este es el error más deplorable que cometemos. Si queremos complacernos a nuestra propia manera, consciente o inconscientemente, estamos poniendo en primera línea al lobo de nuestro ser vital.

Lo que no tenemos es un incesante llanto interno y una ilimitada sonrisa externa. Si podemos desarrollar el llanto interno incesante, automáticamente desarrollamos la sonrisa externa ilimitada.

O bien nos dirigimos desde adentro hacia fuera, o bien desde fuera nos sumergimos profundamente hacia dentro. Podemos comenzar nuestro viaje desde la capacidad del alma o desde la capacidad del cuerpo. En última instancia, estas dos capacidades han de unirse. Huelga decir que la capacidad del alma es infinitamente mayor que la capacidad del cuerpo. Pero, la pequeña capacidad que el cuerpo tiene, ha de unirse a la capacidad del alma. La mayor capacidad del cuerpo es la aceptación del liderazgo del alma. Si el alma es aceptada como líder supremo, si el alma obtiene la oportunidad de guiar, moldear y formar nuestro destino, conseguimos lo que ahora mismo no tenemos: el dulce, puro e intenso llanto interno y la brillante, segura e inmensurable sonrisa externa.

5:30
2 de julio, 1977
Centro Sri Chinmoy
Jamaica, New York

No lo sé

“No lo sé”. Esta es, sin duda, una respuesta. Esta respuesta satisface al buscador sincero en nosotros, ya que que el buscador sincero no se rebaja a la hipocresía. Pero debemos saber cuán lejos puede llevarnos esta respuesta. ¿Puede llevarnos a nuestra Meta destinada? ¡No, jamás! Tenemos que ser capaces de decir: “Sí lo sé”.

A fin de hallar la respuesta, primero miramos a nuestro alrededor. Pero el mundo externo se ríe de nosotros, nos ridiculiza e incluso a veces nos desprecia. Nos considera tontos de la peor clase. Entonces profundizamos hondamente en nuestro interior para obtener la respuesta. En ese momento, algo en lo profundo de nuestro ser nos dice, que lo que pensamos de nosotros mismos es lo que realmente somos. Lo que sentimos que somos, es lo que realmente somos. Y que lo que por último llegaremos a ser conscientemente, es lo que realmente somos.

¿Qué pensamos que somos? Pensamos que somos devotos instrumentos y atentos buscadores. ¿Qué sentimos que somos? Sentimos que somos fervorosos amantes. Y, por último, ¿qué llegaremos a ser? Llegaremos a ser fructíferos servidores. Devotos instrumentos, atentos buscadores, fervorosos amantes y fructíferos servidores del Supremo: si podemos considerarnos eso, si sentimos que somos todas esas cosas, no puede haber entonces ninguna otra respuesta para nosotros, ni aquí en la Tierra ni allá en el Cielo.

Esta es la respuesta: somos los devotos instrumentos, los atentos buscadores, los fervorosos amantes y los fructíferos servidores del Supremo. “No lo sé” se ha transformado ahora en “Sí lo sé”. ¿Qué es lo que sé? Sé que, desde el principio, he estado buscando la Visión-sin-nacimiento y la Realidad-siempre-trascendente de la realización de mi experiencia, la revelación de mi realización y la manifestación de mi revelación.

8:30
2 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Sueño

¿Qué es sueño? Sueño es creación. La creación es división o es unión. ‘División’ es una palabra complicada. Cuando empleamos la división para fragmentar la realidad de la existencia, entramos en el mundo del ego y el predominio del yo. Pero, también, cuando la empleamos para distribuir trabajo, tareas, capacidades, se convierte en una verdadera bendición. Si dividimos, y mediante nuestra división logramos el resultado de una manera sólida y concreta para formar una verdad y una realidad, entonces esa división es buena. Pero cuando dividimos la realidad en partes y damos supremacía a una de las partes sin apreciar o valorar las otras, entonces entonamos el canto de la separatividad. Este tipo de división termina en destrucción, la destrucción del pequeño mundo que reivindicamos como nuestro.

‘Unión’ es también una palabra complicada. Cuando trabajamos juntos es una gran bendición. Cuando nos asociamos es una gran bendición. Pero cuando se trata de la unión de la oscuridad y la luz, cuando se trata de la unión del deseo y la aspiración, es un error deplorable. La vida de aspiración no debe mezclarse con la vida de deseo. Si tiene que mezclarse, ha de hacerlo siempre con la vida de renunciación, la renunciación a las posesiones innecesarias, a las cosas que no son divinas, iluminadoras y perfectas.

Con la vida de aspiración tenemos que iniciar nuestro viaje. Mas luego llega el tiempo en que sentimos que nuestra vida de aspiración se ha desarrollado considerablemente y está preparada ya para entrar en la vida de deseo y transformarla. La vida de aspiración tiene que desempeñar un papel de puente entre la vida de deseo y la vida de realización. La vida de aspiración del buscador entrará en la vida de deseo para la transformación inmediata y total de la misma. La vida de realización del buscador entrará en la vida de aspiración para el perfeccionamiento de ésta y para la manifestación del Absoluto Supremo.

Cada sueño es una creación. Cada creación es aspiración consciente o aspiración inconsciente. Nuestra aspiración entra en la vida de deseo, el hermano pequeño, y le ayuda a limpiar su cuerpo, a purificar su mente y a iluminar su existencia terrenal. Además, cada ápice de aspiración acelera la llegada de la realización. Nuestra aspiración entra en la vida de realización, o trae la vida de realización hacia la vida de aspiración con el objeto de hacer la vida de aspiración completamente perfecta, para el despertar de nuestra realidad física y el florecer de la realidad-alma que está en nosotros y para nosotros.

Un sueño divino es una creación de Dios en el mundo interno. Desde el mundo interno de la aspiración, entramos en el mundo de la realización. Creación y sueño, aspiración y realización –son todos miembros de la misma familia. Si podemos ser conscientes de uno de ellos, podemos tener conscientemente a los otros tres; porque, al fin y al cabo, nuestro sueño es una realidad disfrazada, y una realidad disfrazada no permanece siempre encubierta. Purifica nuestra mente, ofrece dinamismo a nuestro ser vital y ofrece un despertar interno a nuestra realidad física.

La vida es nada menos que el Sueño de Dios y este Sueño no tiene nacimiento ni muerte. Dios completa Su Sueño sin nacimiento ni muerte, en y a través de Su realidad que todo lo abraza y todo lo colma: el hombre.

Me inclino ante el sueño porque es dulce y puro. Me inclino ante la realidad porque no sólo tiene la posibilidad y el potencial sino también la inevitabilidad en medida infinita. Me inclino ante la aspiración, porque tiene amor por nosotros dentro de su existencia sin límites. Pero amo la realización, porque la realización es lo único que necesito para hacer a mi Piloto Interno constante y supremamente feliz.

3:50 p.m.
2 de julio, 1977
Bethpage State Park
Long Island, New York

Seguridad

Seguridad es vida. Inseguridad es muerte. Cuando uno está seguro en su propia vida, ve una hora dentro de un segundo. Cuando uno está inseguro en su propia vida, no ve ni siquiera un segundo dentro de una hora.

La gente segura sonríe, no porque tiene algo sino porque es algo. La gente segura pertenece a una fuerza creativa siempre trascendente. La gente insegura ha entablado amistad, inconsciente y deplorablemente, con la duda de sí misma, que es el peor veneno posible. Una vez que ha hecho amistad con la duda de sí misma, se ve forzada a hacer amistad con alguien más, y ese alguien más es la autodestrucción.

Cuando uno está seguro, vigila lo que tiene y lo que es. Lo que uno tiene es sencillez, sinceridad, serenidad, pureza y otras muchas cualidades divinas. Estas cualidades divinas han de ser protegidas. Sólo cuando uno está seguro, está en posición de protegerlas. Cuando están bien protegidas, pueden desempeñar sus papeles respectivos de la manera más satisfactoria dentro de la conciencia física, la conciencia vital y la conciencia mental.

La seguridad es un honor que uno da y uno recibe. Cuando uno se hace un guarda de seguridad, uno sirve a un superior. El superior está siendo honrado porque está siendo protegido por otros. El guarda de seguridad muestra el máximo respeto, amor y adoración por el superior; por eso, el mundo puede pensar que sólo el superior está siendo honrado. Pero quisiera decir que es un honor mutuo.

Este es un parque público, y hay personas no-divinas alrededor. Yo estoy aquí sentado, y vosotros estáis a mi alrededor con vuestras manos juntas en oración. Con vuestra aspiración y devoción, estáis protegiéndome de las fuerzas negativas. Me estáis protegiendo; por tanto me estáis honrando. Me estáis honrando, cierto, pero también yo estoy honrándoos. De 140 personas, os he pedido a vosotros que vengáis aquí.

Ocurre lo mismo cuando rezamos a Dios. Pensamos que Le estamos honrando. Y Le estamos honrando, cierto, pero Dios ya nos ha honrado también al elegirnos para ser Sus instrumentos. Nosotros Le estamos honrando con nuestra aspiración y devoción. Pero en Su aceptación de nosotros, Dios también nos está honrando. Cuando Le servimos, Le amamos y Le imploramos, Le estamos honrando. Pero Él es quien nos ha dado la oportunidad de servirle y aspirar a Él. Así pues, el guarda de seguridad, cuando ayuda o protege al superior de alguna manera, no es inferior en absoluto. Él solo está honrando y siendo honrado.

Dios nos ha dado la capacidad, la aspiración, para rezarle meditar en Él. Al rezar y meditar Le estamos honrando. Por otra parte, al utilizarnos como Sus instrumentos elegidos, Él nos está honrando. Cuando Le damos nuestra seguridad, recibimos Su Seguridad. Honrando a Dios mediante la oración y la meditación, también nos honramos a nosotros mismos.

Dios está seguro en nosotros porque Él sueña en y a través de nosotros. Él es el Árbol de Vida eterno; nosotros somos Sus ramas salientes. No somos conscientes de nuestra propia realidad; no somos consciences de que formamos parte integral de Árbol de Vida que es Dios; por eso estamos inseguros. Pero rezando y meditando llegamos a comprender que las ramas, las hojas y las flores son parte integral del Árbol mismo. Cuando comprendemos esto, nos volvemos seguros en la Fuente y seguros en el caudal. Cuando el caudal descubre su Fuente absoluta, se vuelve seguro. La Fuente está siempre segura en el caudal, porque la Fuente sabe que su propia capacidad es siempre ilimitada.

16:38
2 de julio, 1977
Bethpage State Park
Long Island. New York

Entrega teórica y entrega práctica

Aspiración, mi aspiración, hace mucho mucho tiempo me dijiste que la vida animal no es buena, que es toda destrucción. Yo te creí; por eso, abandoné la vida animal. Luego me dijiste que la vida humana no es buena, que es toda esclavitud. Yo te creí; por eso, abandoné la vida humana. Entonces me dijiste que hay algo infinitamente superior a la vida divina y que esa es la vida de perfecta unidad con mi Bienamado Supremo. Yo te creí; por eso, llegué a ser uno con mi Bienamado Supremo.

Ahora soy uno con mi Bienamado Supremo y por siempre seguiré siendo uno, inseparablemente, incondicionalmente, con mi Bienamado Supremo. Y ahora, mi aspiración, me dices que no es suficiente con sólo permanecer dentro de mi Bienamado Supremo y ser inseparablemente uno con Él. Tengo que ser un práctico exponente del Supremo; tengo que revelar y manifestar lo que mi Bienamado Supremo tiene y es. La unidad teórica no sirve de nada. Es la unidad práctica con Él la que cuenta. Esta unidad práctica es la constantemente alegre ejecución de Su Voluntad.

Mi entregada unidad terrenal dice: “Señor, hágase Tu Voluntad”. Pero tan pronto como soy abofeteado por los golpes de la vida terrenal, retiro mi susodicha entregada unidad con mi Bienamado Supremo. Me maldigo por haber anhelado ser uno con Él. Esta es la entregada unidad teórica.

Mi entregada unidad práctica es totalmente distinta. En mi unidad práctica yo experimento lo que Él experimenta en mí y a través de mí: el fracaso y el éxito de la vida, la alegría y la tristeza de la vida, la vida en el proceso de retroceder y retirarse y la vida en el proceso de devenir y trascender. Todo ello lo acepto con alegre, devota, incondicional y entregada unidad. Sólo si puedo establecer mi entregada unidad con mi Bienamado Supremo en el plano físico, el plano práctico, llego a ser no sólo lo que Él tiene sino también lo que Él es. Lo que Él es, lo soy yo eterna y verdaderamente: el Alma-Unidad de la Eternidad y la Meta-Unidad de la Infinidad.

Mis estimados niños, algunos de vosotros habéis hecho una entrega teórica. Pero la entrega práctica, nadie, nadie, nadie la ha hecho. Y hay muchos aquí que ni tan solo han hecho la entrega teórica. where do I stand with you? Aquellos que no han hecho la entrega teórica, amablemente, a partir de hoy haced esta entrega teórica. Y aquellos que habéis hecho la entrega teórica, por favor intentad a partir de hoy llegar a ser en cada momento un discípulo prácticamente entregado del Supremo. Los que son ahora teóricos, por favor procurad volveros prácticos, y aquellos que ni siquiera han hecho la entrega teórica, por favor poner empeño en llegar al nivel de la entrega teórica con el Supremo.

8:37
3 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Satisfacción

Cada vida humana es una canción. Un buscador canta cada día una canción nueva. Canta y descubre. ¿Qué descubre? Descubre un cuerpo pleno de entusiasmo, un vital pleno de determinación, una mente plena de paz, un corazón pleno de dicha y, finalmente, una vida plena de satisfacción.

Es necesaria la satisfacción en la vida animal, en la vida humana y en la vida divina. Sin embargo, la satisfacción que obtenemos en la vida animal no es la satisfacción verdadera. Tampoco en la vida humana obtenemos verdadera satisfacción. Sólo en la vida divina obtenemos la satisfacción verdadera.

En la vida animal tratamos de conseguir la satisfacción mediante la destrucción. En la vida humana tratamos de conseguir la satisfacción mediante la posesión. En la vida divina tratamos de recibir la satisfacción de la iluminación. La satisfacción que obtenemos por la destrucción no es, ni puede ser, la satisfacción real. La satisfacción que obtenemos por la posesión no es, ni puede ser, la satisfacción real. La satisfacción que obtenemos por la iluminación es indudablemente la satisfacción verdadera.

Todos somos aquí buscadores; rezamos y meditamos. Dentro de nuestra oración, dentro de nuestra meditación, procuramos ver siempre el rostro de la satisfacción. Cuando rezamos, tratamos de ascender y alcanzar la satisfacción. Cuando meditamos, tratamos de hacer emerger la Luz y el Deleite desde nuestro interior y disfrutar de la satisfacción en nuestro cuerpo, vital, mente y corazón. Cuando rezamos, imploramos e intentamos recibir algo de lo alto, para que nuestra sed pueda ser saciada. Cuando meditamos, invocamos nuestras propias realidades superiores, para que se manifiesten en nosotros y a través de nosotros.

La meditación va precedida por la concentración y seguida por la contemplación. Concentración, meditación y contemplación, van juntas. La concentración es la velocidad. La meditación es la confianza. La contemplación es la victoria. La concentración tiene y es la velocidad del ciervo. La meditación tiene y es la confianza del elefante. La contemplación tiene y es la victoria del león.

Es siempre aconsejable que tengamos velocidad, si valoramos la meta. La meta no es estacionaria. Estamos en el proceso de ir hacia una meta siempre trascendente, siempre iluminadora y siempre colmadora. Debemos prestar plena atención a nuestra velocidad si queremos progresar de un modo satisfactorio. La meta de hoy será el punto de partida de mañana en nuestro eterno viaje interno hacia la satisfacción suprema.

20:35
3 de julio, 1977
P.S. 86
Jamaica, New York

Cumbre de Compasión y Luz de Justicia

"“Mi Señor Supremo, Tú eres al mismo tiempo la Cumbre de Compasión y la Luz de Justicia. Dime, por favor, cual de las dos consideras qué es mejor”.

“Hijo mío, si eres valiente, la Luz de Justicia es infinitamente mejor. Si eres débil, entonces la Cumbre de Compasión es infinitamente mejor. Pero, deseo decirte que a la larga, tanto la Cumbre de Compasión como la Luz de Justicia alcanzan el mismo destino. Ambas cumplen el mismo propósito.

“En el Juego Cósmico, Me veo a veces obligado a emplear la Luz de Justicia. De lo contrario, si empleo siempre la Cumbre de Compasión, el progreso del buscador en ti se demorará indefinidamente. Si el buscador en ti puede hacer frente a la Luz de Justicia, entonces conseguirás progresar del modo más rápido. Pero esta Luz de Justicia ha de ser tomada con alegría, con devoción y con fervor; sólo entonces servirá a su propósito. Si se toma la Luz de Justicia con disgusto, con miedo, o simplemente porque la necesidad lo exige, y si hay una resistencia interna y una actitud rebelde, entonces la Luz de Justicia fracasará en su propósito.

“Cuando muestro la Luz de Justicia, tienes que sentir hijo Mío, que se trata de Mi Interés disfrazado; Mi Interés por tu perfección está saliendo a la superficie. Cuando muestro la Cumbre de Compasión, sin duda es un proceso más lento. Por otro lado, cuando el buscador en ti no te perdona aunque Yo te haya perdonado ya, si sientes arrepentimiento y decides con firme voluntad no cometer el mismo error, entonces con Mi Cumbre de Compasión puedes correr rapidísimo. Volviéndote infinitamente más consciente y cauteloso, siendo brutalmente sincero contigo mismo y cargándote plenamente de determinación divina, puedes correr rapidísimo.

“Utilizo más la Cumbre de Compasión que la Luz de Justicia hijo Mío, porque sé que todo ser humano en la Tierra es débil. Por tanto, elijo el proceso lento. Si pudiera utilizar todo el tiempo la Luz de Justicia, el progreso sería muy rápido, pero existe el riesgo de que el recipiente pueda ceder. Por eso soy reacio a utilizar la Luz de Justicia tan a menudo como la Cumbre de Compasión. Así pues, cuando empleo la Cumbre de Compasión, debes esmerarte para ser sumamente estricto, despiadadamente estricto contigo mismo. Tú eres quien tiene que ser estricto con tu vida para poder ser un mejor, más iluminador y más colmador instrumento Mío.

“Cuando utilizo la Luz de Justicia, tómala con alegría, devoción y fervor. Cuando utilizo la Cumbre de Compasión, tómala con tu océano de gratitud y tu cielo de gratitud y, al mismo tiempo, sumérgete profundo en tu interior y vuélvete infinitamente más estricto contigo de lo que ya has sido. Entonces no puedes cometer ningún desatino. La Luz de Justicia y la Cumbre de Compasión son una, inseparablemente una. Pero, según lo exija la necesidad, hijo Mío, utilizo la Luz de Justicia o la Cumbre de Compasión.

“Tú, como buscador que eres, buscador genuino, buscador incondicional, debes quedar siempre contento, tanto si empleo contigo la Cumbre de Compasión como la Luz de Justicia. Si es la Luz de Justicia, usa tu felicidad de una manera muy constructiva; y si es la Cumbre de Compasión, sumérgete profundo en tu interior y haz emerger tu corazón de gratitud. Entonces, recarga tu cuerpo, tu vital, tu mente y tu corazón con la voluntad firme de no volver a repetir el mismo error deplorable.

“La Cumbre de Compasión es la lluvia, la lluvia de bendición desde lo alto. La Luz de Justicia es el brillo radiante del sol, el calor abrasador. Necesitamos ambas por igual para recoger la abundante cosecha de la realización, que germina despacio, firme e inequívoca, desde la semilla de la aspiración, conforme a la Voluntad de Mi Visión interna y Mi Realidad externa”.

8:05
4 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Mi deseo

Deseo, deseo mío, mi amigo de toda la vida, siempre me quedo contigo. Puesto que te considero mi amigo, mi amigo de toda la vida, ¿puedo pedirte un favor? Es una sencilla petición. Estoy seguro de que puedes concederla si quieres. Esta es mi intensa y fervorosa petición: ¿me dejarás estar completamente solo, simplemente tres veces al día? Tan sólo necesitaré tres segundos cada vez. Eso supone que durante nueve segundos nada más en todo el día, quisiera estar a solas, sin ti.

Temprano en la mañana, a las cinco en punto, quiero ofrecer con todo el alma un mensaje a mi Amado Supremo durante tres segundos. Este es el mensaje: “Oh mi Amado Supremo, Te amo a Ti y a nadie más. Te amo a Ti y a nadie más. Te amo a Ti y a nadie más”. A las doce del mediodía quiero ofrecer tres veces otro mensaje lleno de alma a mi Amado Supremo: “Oh mi Amado Supremo, Te necesito a Ti y a nadie más. Te necesito a Ti y a nadie más. Te necesito a Ti y a nadie más”. A las siete de la tarde, cuando llega la noche, quiero ofrecer un tercer mensaje lleno de alma a mi Amado Supremo: “Oh mi Amado Supremo, soy Tuyo y de nadie más. Soy Tuyo y de nadie más. Soy Tuyo y de nadie más”.

Tan solo quiero que me des nueve segundos al día, oh deseo mío, amigo de toda la vida. Si me concedes esta gracia, llegará el día en que te daré a cambio algo que nunca has imaginado y nunca has merecido. Te daré aquello que voy a conseguir: la alegría infinita de mi corazón para alimentarte, la luz infinita de mi alma para despertarte y la Belleza eterna, infinita e inmortal de mi Dios para iluminarte. Oh amigo deseo, mi amigo de toda la vida, únicamente anhelo tener nueve segundos al día para estar completamente solo. Si satisfaces mi súplica, te daré cosas que de otro modo nunca podrías recibir en esta encarnación o en ninguna otra. Por eso, querido amigo deseo, concédeme mi súplica: tres segundos, tres segundos, tres segundos –nueve segundos al día, déjame estar conmigo, en mí y para mí. Durante nueve segundos al día quiero permanecer con lo Real en mí, en lo Real en mí y para lo Real en mí.

20:05
4 de julio, 1977
Reunión informal en casa de X
Jamaica, New York

El atajo, el atajo mayor y el atajo máximo

Mi dulce Señor Supremo, estoy realmente cansado de este largo camino. El camino que nos separa es muy largo. Te ruego, por favor, que me concedas un atajo. Te estaré eternamente agradecido si me concedes un atajo para llegar hasta Ti”.

“Hijo Mío, me sorprende oír que quieres tener un atajo, pues Yo pensaba que algún día me preguntarías cual es el camino más corto de todos. Estás dispuesto a quedar satisfecho únicamente con un atajo, y Yo te daré un atajo, pero además, te enseñaré otro atajo aún mayor y el atajo máximo, por si los necesitas en el futuro cercano.

“El atajo es la creencia; debes creer en Mí. Debes creer constantemente en Mí. Sencillamente repite para ti mismo: ‘Creo en Dios, creo en Dios’. Este es, sin duda alguna, un atajo excelente.

“Un atajo aún mayor es repetir para ti mismo: ‘Mi Señor Supremo me ama infinitamente más de lo que yo me amo. Mi Señor Supremo me ama infinitamente más de lo que yo me amo’. ¿Cómo es posible eso? Es posible porque, cuando tú ves los innumerables defectos en ti mismo, te sientes frustrado y quieres destruirte. Pero Yo te veo como una parte de Mi propia Realidad; por lo tanto, no me siento frustrado. Estoy dispuesto a continuar con infinita Paciencia, y esta Paciencia, sin duda, es tu salvación. Como puedes ver, te amo infinitamente más de lo que tú te amas.

“Y el atajo máximo es este: tienes que decirte a ti mismo que Me necesitas incesantemente. Por mi parte, Yo te diré que te necesito inequívocamente. Tú me necesitas incesantemente y Yo te necesito inequívocamente. Esta debe ser tu plegaria constante y sincera.

“Si puedes repetir que crees en Mí, eso es un atajo. Si puedes decir que Yo te amo infinitamente más de lo que tú te amas, eso es un atajo aún mayor. Y el atajo máximo es sentir que tú Me necesitas incesantemente y Yo te necesito inequívocamente. Si puedes hacer todo esto, entonces, el atajo, el atajo mayor y el atajo máximo estarán abiertos para ti.

“Para Mí, también hay un atajo, un atajo mayor y un atajo máximo para llegar hasta ti. El atajo es cuando Me digo que descubriré en ti Mi instrumento más perfecto. El atajo mayor es cuando Me digo que siempre te amaré incondicionalmente, no importa lo que hagas, ni lo que pienses de Mí, no importa lo que Me digas, ni lo que te suceda, no importa lo que quieras hacer con la visión de tu vida y con la realidad de tu vida. Y el atajo máximo es cuando veo en ti el Alma de Mi Eternidad y cuando guardo para ti la Meta de Mi Infinitud”.

8:10
5 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Felicidad e infelicidad

Felicidad e infelicidad. Todos sabemos que felicidad e infelicidad son dos realidades opuestas. Son realidades diametralmente opuestas. Pero hay algunas personas que, desafortunadamente, siente que la infelicidad es la verdadera felicidad. Lo que llamamos felicidad, para ellos es infelicidad; y a lo que nosotros llamamos infelicidad, ellos lo llaman felicidad. No están nunca, nunca satisfechos amenos y hasta que son infelices, frustrados y miserables. Cuando están en un estado melancólico, sienten que esa es la verdadera satisfacción.

Para nosotros esto es el colmo del absurdo. Miramos alrededor y vemos que la infelicidad está cantando, bailando, volando por todas partes. La infelicidad, en cierto modo, está desenfrenada. Pero como si esta infelicidad no fuera suficiente para estas personas, ellos quieren añadir más infelicidad a su sistema. No tratan de deshacerse de la infelicidad que ya tienen. En lugar de eso, quieren añadir más infelicidad para obtener satisfacción.

A veces hay calamidades, accidentes y crisis menores en la vida que nos hacen infelices. Pero no debemos pensar que Dios nos manda esas calamidades para purificarnos, o para acelerar nuestro progreso. No, en muy raras ocasiones vemos que gente santa, gente buena, gente espiritual, sufre. Cuando lo hacen, es por varias razones. Si son Maestros espirituales de muy alto calibre, sufren en virtud de la unidad que tienen con sus discípulos, seguidores, y personas cercanas. Por otra parte, a veces Dios quiere mostrar al mundo que incluso los grandes buscadores y Maestros pasan sufrimientos, para que la gente vea que el sufrimiento no es algo fuera de lo común. Él quiere mostrar al mundo que el sufrimiento es inherente a la naturaleza humana. Pero de ninguna manera quiere Dios castigarnos para hacer que nos acerquemos a Él.

Algunas personas van un paso más adelante: creen que si pueden sufrir severamente y luego rezar a Dios, de esta manera Dios escuchará sus oraciones; por tanto, hacen algo mal deliberadamente. Conocen la penalización y están dispuestos a pagarla porque creen que cuando sufren Dios escuchará sus oraciones. Pero eso es absurdo. Es como cortarse las piernas y luego pretender caminar. Es imposible. Es como cegarse los ojos y pretender ver. Es imposible. A fin de complacer a Dios, ningún buscador debería deliberadamente acoger al sufrimiento, que es la causa de la infelicidad, o lo mismo que la infelicidad.

No hagamos el tonto. Siempre tenemos que ver la verdad en su aspecto apropiado. Si es infelicidad, es infelicidad. Si es felicidad, es felicidad. Tenemos que conquistar la infelicidad por medio de la felicidad. Esta es la única manera de avanzar lo más rápido y crear receptividad inmediata y sin límites. Esta es la única manera de complacer al Supremo a Su propia Manera.

21:05
5 de julio, 1977
Martin Van Buren High School
Hollis, New York

Realidad humana y realidad divina

“Mi dulce Amado Supremo, sé que tienes dos realidades, dos aspectos — una realidad o aspecto humano y una realidad o aspecto divino. Dime por favor cuál de Tus dos aspectos es el mejor, o qué aspecto Tuyo debería elegir para progresar lo más rápido posible, o si es obligatorio que elija uno de los aspectos para llegar a la Meta más alta dentro de Ti.”

“Oh hijo-buscador, quiero decirte que es sumamente necesario que te aproximes a ambos aspectos míos, el humano y el divino. Es mejor comenzar por el aspecto humano, ya que en el aspecto humano obtienes estímulo e inspiración antes que en el aspecto divino. En el aspecto divino, tal vez veas a veces algo de austeridad en Mi, algunas normas muy rígidas, alguna disciplina estricta. Pero en el aspecto humano verás que hay bastantes cosas que tú haces y que yo hago de la misma manera; por eso, obtendrás tremendo estímulo. Puedes cantar, puedes hablar, puedes jugar, puedes hacer deporte igual que hago yo. Sólo cuando se trata de meditar, no puedes hacerlo ahora mismo igual que yo. Ese es el único punto en el que tienes una fuerte carencia. Yo hago infinitamente mejor meditación que tú. Pero hay bastantes cosas que tú las haces igual que yo las hago, y a veces incluso me superas con creces. Debido a que tienes la misma capacidad que yo tengo en tantas cosas, vas a sentir que puedes llegar al mismo nivel en el plano espiritual también. Y eso te proporciona estímulo.

“Tienes que pensar en el aspecto humano y el aspecto divino como la flor y el fruto del árbol. Yo soy el Árbol de la Vida, y doy flores y frutos. Una flor es hermosa. Te inspira. Y cuando estás recargado de inspiración corres, buceas y vuelas. Pero hay algo más que inspiración; se llama hambre. Estás inspirado a hacer algo, pero necesitas el hambre interna para fortalecerte. Esa hambre interna es aspiración. Sólo cuando tienes hambre consigues los frutos y los comes. Mi Árbol de la Vida contiene el aspecto divino en forma de fruto. Cuando comes el fruto, estás nutrido.

“Por otra parte, a veces tienes que tomar ambos juntos, el aspecto humano y aspecto divino. Tienes que pensar en Mí como el océano y en ti como la pequeña gota o la ola. Si quieres verme o jugar conmigo, has de sentir que Yo soy el océano y que tú estás dentro de Mí como una gota o una ola. Si eres sabio verás que, seas lo que seas, tienes que permanecer dentro del océano, dentro de la vasta expansión. La ola no puede contener el océano, la gota no puede contener el océano, mientras que el océano puede contener la gota y la ola. De hecho, son inseparables. Tú encarnas el aspecto humano y Yo encarno el aspecto divino, pero ambos son uno inseparable. Ahora tú has tomado la forma de una pequeña gota y Yo he tomado la forma del océano. Pero cuando crezcas en términos espirituales, entonces verás que algunas veces Yo me convierto en la gota o en la ola y tú te conviertes en el océano. De esta manera jugamos al escondite el uno con el otro.

“Si quieres ir del aspecto humano al divino, esto está muy bien. También puedes ir del aspecto divino al aspecto humano. Por otra parte, puedes aceptar lo humano y lo divino juntos. El aspecto humano es dulce, muy dulce, dulcísimo. El aspecto divino es íntimo, más íntimo, lo más íntimo. Así es como el buscador se acerca al aspecto humano y al aspecto divino. Yo soy tu Amado Señor Supremo y tú eres el buscador en Mí, para Mí.”

7:50
6 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Estoy agradecido

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad para amarle más que a mí mismo.

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad de sentir Su Necesidad más que la mía propia.

Estoy agradecido a mi Amado Supremo porque, por Su infinita Generosidad, me ha dado la capacidad para no arrastrarle hasta mi mundo de deseos, sino implorar Su Presencia en mi mundo de aspiración, ofrecerle también mi voluntad terrenal limitada y mi vida de deseo, y declarar con toda mi alma: “Hágase Tu Voluntad”.

Estaré sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que haga de mí Su instrumento elegido.

Estaré sumamente, sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que yo pueda sentir que el ave de mi alma sólo vive para Él, dentro de mi cuerpo-jaula, aquí en la Tierra y allí en el Cielo.

Estaré sumamente, sumamente, sumamente agradecido a mi Amado Supremo el día en que yo pueda declarar al mundo interno y al mundo externo que soy lo que Él tiene y que tengo lo que Él es.

21:20
6 de julio, 1977
Unitarian Church
Flushing, New York

Austeridad

“Mi Señor Supremo, he oído hablar mucho a muchas personas sobre la austeridad. Ilumíname. Quisiera escuchar de Ti, de Tus propios Labios, lo que significa realmente la austeridad. ¿Es un tipo de auto-tortura, o es un tipo de severa auto-disciplina?

“Oh buscador, disciplina y austeridad son dos cosas distintas. Son como el Polo Norte y el Polo Sur. Tú te disciplinas para no recibir los ataques de la tentación. Tú te disciplinas para que el mundo del futuro inmediato acuda a ti con sus regalos: la felicidad y la paz mental. Estos dos regalos son de capital importancia. Incluso cuando estás disciplinándote recibes tremenda alegría, y el efecto secundario de la disciplina es también alegría y logro, verdadero logro.

“Pero la austeridad es auto-tortura. Te torturas creyendo que Yo estaré altamente complacido contigo. Pero esa noción es absurda. Yo soy todo Amor. Para alcanzarme, lo que necesitas es también amor.

“¿Por qué quieres experimentar austeridades? Tienes tu cuerpo, tu vital, tu mente y tu corazón. Estos son los miembros de tu familia inmediata, y tú estás soportándolos. Soportar a tu cuerpo letárgico, soportar a tu vital agresivo, soportar a tu mente dudosa, soportar a tu corazón impuro — ¿acaso no es esto una forma de auto-tortura? Si eres aficionado a la austeridad, debes saber que ya estás llevando a cabo el tipo de austeridad más difícil al tener paciencia con tu inaguantable cuerpo, vital, mente y corazón. No necesitas ninguna austeridad adicional.

“Sencillamente, ve a través de la disciplina. De la disciplina obtendrás paz mental, y en la paz mental Yo he guardado todo para ti: paz, amor, luz y deleite en abundancia. Si eres aficionado a la austeridad, quisiera decirte que te abstengas de la comida-ignorancia. La austeridad no es ni puede ser el logro de ningún buscador. La disciplina es y ha de ser siempre el logro del buscador en ti y en todos. La disciplina es tu constante apertura, tu constante receptividad a una luz superior. A través de la disciplina has de sentir que estás invocando una luz superior. Cuando practicas deportes, cuando cantas, cuando haces cualquier cosa, siente siempre que estás disciplinando la conciencia física, la conciencia vital, la conciencia mental y la conciencia psíquica. A través de esta disciplina, no sólo llegarás finalmente a la Meta-Perfección, sino que te convertirás en la Meta misma.

“Cada pensamiento correctamente regulado, cada acción correctamente regulada, es disciplina. Dentro de la disciplina, todo lo que tengo es para ti, oh buscador, para ti. Amor, paz, luz y deleite sin medida: todo esto he guardado para ti dentro de la disciplina. Para ti es el sendero de la disciplina, nunca el sendero de la austeridad o la auto-mortificación.”

7:15
7 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Sonríe, ama y reclama

Sonreíd, amigos, mis amigos del alma, sonreíd. Sonriamos. Es cierto que este mundo nuestro está lleno de sufrimientos y congojas extremadamente dolorosas, pero este no es motivo para no sonreír. Debemos sonreír para aliviar la carga de sufrimiento del mundo. Debemos sonreír para disminuir sus indecibles angustias.

Amad, amigos, mis amigos del alma, amad. Amemos. Es cierto que este mundo nuestro está lleno de odios e incredulidad, pero este no es motivo para no amar y tampoco para no creer. Debemos amar y creer para poder vaciar el mar de odio. Debemos amar y creer para poder romper los peñascos y los picachos de la montaña de la incredulidad.

Reclamad, amigos, mis amigos del alma, reclamad. Reclamemos. Es cierto que este mundo nuestro nos ha defraudado y nos ha traicionado. Sin embargo, debemos reclamar el mundo, puesto que nuestro deber destinado es cambiar la faz del mundo. A menos y hasta que reclamemos el mundo, nunca seremos capaces de transformarlo; por eso debemos reclamar este mundo como nuestro, verdaderamente nuestro, con vistas a transformarlo.

Finalmente, no debemos olvidarnos de sonreír a nuestro Amado Supremo, amar a nuestro Amado Supremo y reclamar a nuestro Amado Supremo, ya que Él es nuestra propiedad para la Eternidad y nosotros somos Su propiedad para la Eternidad.

Sonreiremos a nuestro Amado Supremo, precisamente porque Él es divinamente grande. Amaremos a nuestro Amado Supremo, precisamente porque Él es supremamente bueno. Reclamaremos a nuestro Amado Supremo, precisamente porque nosotros somos Sus instrumentos escogidos para la Eternidad. Para complacerle a Su propia Manera, para colmarle a su propia Manera, para eso hemos visto todos la luz del día. Él es nuestro Origen. En Él vemos, en Él sentimos, en Él completamos el curso de nuestro viaje.

Sonreíd, amad y reclamad. Este mundo nuestro, a pesar de estar lejos de la perfección, sin duda es una proyección de nuestro Amado Supremo. Pero llegará un tiempo en que seremos capaces de transformar radicalmente la faz de este mundo y convertirlo en la Perfección-Realidad.

Sonriamos a Dios, amémosle y reclamémosle, pues Él está en todas partes sólo para nosotros, incondicionalmente para nosotros.

21:15
7 de julio, 1977
Caldwell College
Caldwell, New Jersey

Imaginación

¡Imaginación, oh imaginación! ¿Cómo empleo mi imaginación?

Empleo mi imaginación para olvidar mis fracasos pasados.

Empleo mi imaginación para afrontar los desafíos del presente.

Empleo mi imaginación para dar la bienvenida cordial a mi futuro amanecer.

Empleo mi imaginación para tocar los Pies de Compasión de mi Señor.

Empleo mi imaginación para beber plenamente el Néctar del Corazón de mi Señor.

Empleo mi imaginación para ver el Ojo de Visión de mi Señor.

Empleo mi imaginación para asir los Brazos de Seguridad de mi Señor.

Empleo mi imaginación para volverme un prototipo exacto de la Belleza Celestial de mi Señor.

Empleo mi imaginación para hacerme copartícipe de la responsabilidad terrenal de mi Señor.

¿Qué es mi imaginación? Mi imaginación es la precursora del árbol de mi aspiración.

¿Qué es mi aspiración? Mi aspiración es la constructora del palacio de mi realización.

¿Qué es mi realización? Mi realización es el canto de unidad de mi Señor y mío.

7:35
8 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Mis amigos de toda la vida

La sencillez es mi amiga de toda la vida. Mi amiga-sencillez ha talado mi árbol de deseo.

La sinceridad es mi amiga de toda la vida. Mi amiga-sinceridad ha hecho pedazos la cadena de mi conciencia de culpa.

La pureza es mi amiga de toda la vida. Mi amiga-pureza me ha dicho en secreto que el amor es la única fuerza, la fuerza que ilumina, la fuerza que colma, la fuerza suprema.

La divinidad es mi amiga de toda la vida. Mi amiga-divinidad me enseña cómo vivir siempre dentro de la Fuente y cómo vivir únicamente para la Fuente, la Fuente perpetua.

La inmortalidad es mi amiga de toda la vida. Mi amiga-inmortalidad me dice que lo único inmortal aquí en la Tierra es el llanto interno de mi corazón, y lo único inmortal allá en el Cielo es la sonrisa de mi alma.

Mi Amado Supremo es mi Amigo de toda la vida. Mi Amigo, mi Amado Supremo, me dice que Su Gracia es mi única salvación aquí en la Tierra y Su Rostro mi única satisfacción allá en el Cielo.

Oh, amigos míos, sencillez, sinceridad, pureza, divinidad, inmortalidad y Amado Supremo, a cada uno de vosotros le ofrezco el corazón de gratitud de mi propia Eternidad, la fuente de unidad de mi propia Infinitud, el deleite de perfección de mi propia Inmortalidad.

00:35
8 de julio, 1977
Dag Hammarskjold Auditorium
United Nations, New York

Aspiración

¿Cómo utilizo mi aspiración?

Utilizo mi aspiración para unir mi llanto terrenal ascendente con mi sonrisa celestial descendente.

Utilizo mi aspiración para transformar la noche-deseo de mi mundo en la cumbre-iluminación de mi mundo. Utilizo mi aspiración para alimentar a mi Amado Supremo; Lo alimento con las llamas de gratitud de mi aspiración.

Utilizo mi aspiración para desaprender todo lo que me ha enseñado mi mente ligada a la tierra y aprender todo desde el principio de mi alma celestial liberada.

Utilizo mi aspiración para ser el amigo más íntimo de mi dulce, amable y hermoso corazón de unidad.

Utilizo mi aspiración para triunfar en el mundo externo y progresar en el mundo interno. Cuando triunfo brillantemente, el mundo externo me sonríe, me aprecia, me adora y me eleva a los cielos. Cuando progreso fervorosa, devota e incondicionalmente, mi Amado Supremo me sonríe, me bendice y me abraza.

¿Qué es la aspiración? La aspiración es auto-ofrecimiento.

¿Qué es el auto-ofrecimiento? El auto-ofrecimiento es un arte supremo. De este arte comprendo que tengo que sondear mis realidades desconocidas y conocer mi yo superior, que habita en las estancias más profundas de mi corazón. Debo llegar a ser conscientemente e inseparablemente uno con mi yo superior, quien está en constante armonía perfecta con mi Amado Supremo, y tengo que manifestar mis realidades aún no manifestadas.

Mi aspiración abarca la concentración, la meditación y la contemplación.

La concentración es mi velocidad. Con esta velocidad corro rápido, más rápido y rapidísimo hacia mi Amado Supremo.

La meditación es mi profundidad, la profundidad de mi silencio. Con esta profundidad de silencio invoco a mi dulce Señor Supremo y Lo pongo muy adentro de mi corazón de gratitud.

La contemplación es mi éxtasis. Con este éxtasis entono el canto de unidad con mi Padre Supremo de la Eternidad y bailo la danza de satisfacción con mi Amigo y Compañero de la Eternidad.

21:30
8 de julio, 1977
Manhattanville College
Purchase, New York

Realización

¿Cómo utilizo mi realización?

Utilizo mi realización para experimentar la pobreza de la humanidad.

Utilizo mi realización para saborear la prosperidad de la divinidad.

Utilizo mi realización para amar las lágrimas de la humanidad.

Utilizo mi realización para amar las sonrisas de la divinidad.

Utilizo mi realización para darle a la humanidad lo que tengo: esperanza, esperanza, esperanza.

Utilizo mi realización para darle a la divinidad lo que soy: promesa, promesa, promesa.

Utilizo mi realización para liberar y también para atar. Utilizo mi realización para desatar lo finito, para liberar lo finito dentro del corazón-visión de lo Infinito. Utilizo mi realización para atar lo Infinito dentro de la manifestación-cuerpo-misión de lo finito.

¿Qué es la realización? La realización es el dulce recuerdo de mi pasado olvidado.

¿Qué es la realización? La realización es mi curación de la enfermedad de ignorancia que me ha estado afligiendo durante milenios.

¿Qué es la realización? La realización es mi navegación consciente y constante con mi Piloto Interno, en Su Barca Dorada, hacia la tierra inexplorada donde, en un instante, las semillas de la belleza, la divinidad y la Inmortalidad producen la más rica de las cosechas.

7:50
9 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Una vida efímera

Una vida efímera es todo lo que tenemos. Entonces, ¿por qué nos vanagloriamos?, ¿por qué exageramos desmesuradamente nuestros frágiles logros terrenales y mortales? Cuando aparece la muerte, el ser físico nos abandona, no importa lo fuerte que sea, el ser vital nos abandona, no importa lo entusiasta que sea, la mente nos abandona, no importa lo brillante que sea, el corazón nos abandona, no importa lo gentil y puro que sea.

Una vida efímera es todo lo que tenemos. ¿Por qué hacemos entonces caso a los dictados del mundo físico, el mundo de la tentación? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué no hacemos a los dictados del alma que todo lo ilumina y todo lo colma? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué cenamos cada noche, la noche entera, con el mar de la ignorancia? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué jugamos cada día, el día entero, con el dragón de la oscuridad? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué no amamos a Dios aunque sea de una manera condicional, si es que no podemos amarle incondicionalmente? ¿Por qué? ¿Por qué?

Una vida efímera es todo lo que tenemos. ¿Por qué no complacemos a Dios parcialmente, si es que no tenemos la capacidad de complacerle totalmente y sin reservas? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿No podemos decirle de una vez por todas a Dios que, aunque hemos entregado todas nuestras vidas anteriores, incluso hasta este último segundo, a la noche de la ignorancia, a partir de ahora Le daremos esta efímera vida nuestra únicamente a Él? ¿No podemos darle plena autoridad a Dios para que nos guíe, nos moldee y nos forme a Su propia Manera? Ya que hemos fracasado en manos de la ignorancia, ¿no podemos darle a Dios la oportunidad de dirigir nuestra vida? Si Dios fracasa también, ya veremos entonces lo que nosotros mismos podemos hacer con nuestra vida pero, ¿no es legítimo por nuestra parte darle al menos una oportunidad a Dios, al igual que innumerables veces hemos dado oportunidades a la noche de ignorancia? ¿No podemos dejar que esta breve encarnación nuestra sea ofrecida a Dios y sólo a Dios? Si ofrecemos nuestra vida a Dios, nuestra vida terrenal tal vez pueda ser corta en años pero nuestros logros Celestiales perdurarán para siempre.

Dios nos dice: “Mis niños, os he prometido que no os emplearé mal, que no os dirigiré mal. Os demostraré que puedo hacer de vosotros personalidades nuevas, realidades nuevas y divinidades nuevas. Dadme tan sólo una oportunidad, igual que habéis dado una y otra vez oportunidades a la ignorancia. Tan siquiera en esta vida corta y fugaz, dadme la oportunidad y ved lo que podré hacer por vosotros, dado que no podéis ver lo que ya he hecho por vosotros.

“Mis niños, dadme la oportunidad y ved lo que puedo hacer en esta efímera vida vuestra. Esta vida efímera puede ser ampliada y extendida si os preocupáis por vislumbrar Mi Divinidad con vuestro corazón entregado y con la unidad de vuestra alma. Una vida efímera no necesita ser, ni puede ser, la última palabra de la arena terrestre. Sólo una vida sin fin, una vida sin nacimiento ni muerte, puede satisfacer al hombre, el futuro Dios.”

11:25
9 de julio, 1977
John F. Kennedy High School
Bronx, New York

Deseo liberarme

Deseo liberarme del desasosiego, el temor y la duda. El desasosiego aminora mi velocidad, mi velocidad interna. El temor me desconcierta. La duda me envenena. Necesito la quietud que sustituya a mi desasosiego. Necesito el coraje que sustituya a mi temor. Necesito la fe que sustituya a mi duda. Mi quietud es mi confianza y la certidumbre de mi Señor. Mi coraje servirá a Dios-el-hombre a lo largo y ancho del mundo. Mi coraje amará al hombre-el-Dios en el mundo interno y en el mundo externo. Mi fe no sólo va a acelerar mi viaje, sino también el viaje de todos los buscadores sinceros; porque somos uno, uno inseparable. La fuerza de mi fe los fortalecerá a ellos y la fuerza de su fe me fortalecerá a mí.

Deseo liberarme de la insinceridad, la inseguridad y la impureza. La insinceridad me separa de la grandeza de mi Señor. La inseguridad me separa de la inmensidad de mi Señor. La impureza me separa de la intimidad de mi Señor. La sinceridad sustituirá a mi insinceridad. La seguridad sustituirá a mi inseguridad. La pureza sustituirá a mi impureza. Mi sinceridad será mi salvaguardia; me salvará siempre de la destrucción interna y externa. Mi seguridad me hará sentir que mi Origen, mi Amado Supremo, es siempre para mí, para mí, para mí. No importa lo que yo haga o diga, Él es eternamente para mí. Mi pureza me capacitará para hablar con Él, cantar con Él y jugar con Él, aquí, allá y en todas partes, en todo momento.

Deseo liberarme de la auto-imposición, la auto-exposición y la auto-explotación. No impondré más severa austeridad a mi vida, puesto que ese no es el camino correcto. No expondré más mi sueño de ignorancia al mundo entero. No me explotaré más a mí mismo. Ya he explotado la Compasión infinita de mi Supremo. Ya he explotado la abundante paciencia del mundo. Ya he explotado mi débil desamparo. Pero ya nunca más explotaré a Dios, ni explotaré al mundo, ni me explotaré a mí mismo.

Deseo liberarme de lo que soy en el mundo externo y de lo que soy en el mundo interno. Hasta ahora soy una esperanza desesperada en el mundo externo y una promesa infructuosa en el mundo interno. Quiero transformar mi mundo de esperanza en un mundo de realidad, la realidad que es plenitud en sí misma. Quiero transformar mi promesa infructuosa en acción fructífera. Esto sólo puedo hacerlo en virtud de mi incesante llanto interno. Puedo cultivar mi llanto interno, sólo cuando Le ofrezco a mi Amado Supremo la cosa más preciosa que Él me ha concedido por Su infinita Generosidad, y esta cosa tan sumamente preciosa es la diminuta llama de mi corazón de gratitud.

15:20
9 de julio, 1977
Norwalk High School
Norwalk, Connecticut

Experiencia y realización

La experiencia prepara; la realización comparte. La experiencia prepara al buscador para la Hora elegida por Dios. La realización comparte a Dios con el buscador. La experiencia intenta y clama infatigablemente por encontrar la meta. La realización vive sin esfuerzo en la meta y, finalmente, se convierte en la meta misma. La experiencia le dice secretamente al buscador lo que finalmente llegará a ser: llegará a ser el instrumento más perfecto de Dios. La realización le dice sonriendo al buscador lo que él es eternamente aquí en la Tierra y allá en el Cielo. En la Tierra él es Dios como hombre que aspira y evoluciona. En el Cielo él es el hombre como Dios que ilumina y colma.

La experiencia está convencida de que este mundo nuestro es un campo de batalla. Aquí, el bien y el mal, las fuerzas divinas y no divinas están en constante guerra. La realización sabe que este mundo nuestro no es un campo de batalla. Espontáneamente sabe que este mundo nuestro es el Árbol de la Visión-todo-trascendente de Dios y el Fruto de la Realidad-todo-nutriente de Dios.

La experiencia se mueve de lo finito hacia lo Infinito. Primero siente su presencia en lo finito y luego en lo Infinito. Siente su única identidad con la gota finita y luego con el mar infinito. La realización, desde el principio, nada en el mar infinito con Dios-el eterno Nadador.

Cada experiencia es una fuerza adicional en el proceso de nuestra vida evolutiva. Mientras marchamos por el Camino de la Eternidad, cada experiencia es una fuerza adicional. Cada realización es un triunfo trascendente. Mientras estamos corriendo rápido, muy rápido, rapidísimo, por el Camino de la Eternidad, cada realización es un triunfo trascendente.

La experiencia le tiene un extraordinario afecto a Dios-el Padre de Compasión. La realización le tiene un extraordinario afecto a Dios-el Amante de Unidad.

La experiencia es el nacimiento de nuestro viaje. La realización es nuestro siempre trascendente, siempre iluminador y siempre colmador viaje mismo.

21:20
9 de julio, 1977
North Avenue Presbyterian Church
New Rochelle, New York

Soy una oración innata

Soy una oración innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la oración para llegar a ser uno con la conciencia de Cristo.

Soy una concentración innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la concentración para llegar a ser uno con la conciencia de Brahma.

Soy una meditación innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la meditación para llegar a ser uno con la conciencia de Vishnu.

Soy una contemplación innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la contemplación para llegar a ser uno con la conciencia de Shiva.

Soy una aspiración innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la aspiración para llegar a ser uno con la conciencia de Ramakrishna.

Soy una dedicación innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la dedicación para llegar a ser uno con la conciencia de Buda.

Soy una realización innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la realización para llegar a ser uno con la conciencia de Chinmoy.

Soy una manifestación innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la manifestación para llegar a ser uno con la conciencia de Shankara y Vivekananda.

Soy una perfección innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la perfección para llegar a ser uno con la conciencia de Krishna.

Soy una satisfacción innata. Estoy sumamente agradecido a mi Amado Supremo, porque me ha dado la capacidad de la satisfacción para llegar a ser uno con Él, con Su Conciencia que ya está manifestada y con Su Conciencia aún por manifestar.

8:15
19 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Eres espiritual

Eres espiritual. Eso significa que tienes tan sólo unos pocos deseos; muy, muy pocos deseos. Un día llegarás al punto de tener un solo deseo: Dios. La realización de Dios será tu único deseo. Solamente te quedará un deseo y ese deseo será colmado por Dios Mismo con Su Amor, Su Alegría y Su Orgullo más profundos.

Eres espiritual. Eso significa que eres sincero. Hay dos tipos de sinceridad. Una es la sinceridad humana, la sinceridad de la mente. La otra es la sinceridad divina, la sinceridad del corazón. La sinceridad humana de la que tú hablas proviene del componente más evolucionado de tu familia humana, la mente. La mente te dice que esto es sinceridad, que aquello es hipocresía. La mente te inspira o te da órdenes para que digas lo correcto, lo sincero. Pero también existe algo llamado sinceridad del corazón. La sinceridad del corazón es una cuestión diferente. La sinceridad del corazón es unidad con la Voluntad del Supremo. A veces, la mente es sincera, sólo cuando puede sacar algún provecho o beneficio de la sinceridad. A veces, la mente es sincera, porque siente una coacción interna; se siente obligada internamente. Pero en la sinceridad del corazón, que es la unidad con la Voluntad del Supremo, existe un propósito interno, especial, que la mente humana no puede sondear. Si eres espiritual, antes o después estarás listo para unir tu voluntad con la Voluntad del Supremo. Esa es la clase de sinceridad a la que aspiras.

Eres espiritual. Eso quiere decir que eres humilde. Aquí, humildad quiere decir aceptación de la carga del mundo conforme a tu capacidad. Dios es todo Humildad. Él ha aceptado el peso entero del mundo como su propia suerte. De la misma manera, tú también aceptas la carga que te rodea, conforme a tu limitada capacidad. Eres como un árbol. El árbol carga con las hojas, las flores, los frutos y todo. Tú también puedes cargar el peso del mundo que te rodea sobre tu cabeza y tus hombros. Esta es tu humildad.

Eres espiritual. Eso quiere decir que estás seguro. Seguridad significa que sientes la Presencia viva de Dios dentro de ti, y que sientes tu presencia viva dentro de Dios. Además, te dices a ti mismo que eres para Dios y que Dios es para ti. Cuando te dices que Dios es para ti y que tú eres para Dios, y cuando sientes tu presencia dentro de Dios y la Presencia de Dios dentro de ti, esa es tu seguridad.

Eres espiritual. Eso quiere decir que eres puro. ¿A qué clase de pureza estás aspirando? Aspiras a la pureza que va a satisfacer a Dios y lo va a capturar dentro de tu corazón, dentro de tu mente, dentro de tu vital y dentro de tu cuerpo. Toda tu impureza te abandonará cuando Dios venga a vivir en la habitación de tu cuerpo, en la habitación de tu vital, en la habitación de tu mente y en la habitación de tu corazón. Si puedes sentir que Dios está viviendo dentro de ti, sólo entonces puedes desarrollar la verdadera pureza.

Eres espiritual. Eso quiere decir que eres divino. Al principio, tu divinidad dirá que no existe ningún muro inquebrantable entre tú y Dios. Dios está mirando hacia ti y tú estás mirando hacia Dios. Tu divinidad te hará sentir que dos Dioses están mirándose y conversando. Pero antes o después, te fundirás gradualmente con el Dios al que ahora estás mirando. Sabrás que sólo hay un Dios y que el mundo entero es Su proyección. Entonces, llegará el momento en que Dios te pedirá que desempeñes Su papel. Te hará sentir que tú eres Dios y que Él es tu proyección. Se esconderá y desempeñará el papel del universo mientras tú ejerces el papel de Dios. Él se convierte en la creación y tú te conviertes en el Creador. Tú eres la creación de Dios, conforme a Su Visión, Su Misión y Su Necesidad. Pero, cuando está completamente satisfecho con tu espiritualidad, Él dice: “Hijo mío, voy a cambiar el juego: yo me voy a convertir en la creación y tú te vas a convertir en el Creador”. Así es como devienes inseparablemente uno con la Fuente que te concibió y te creó.

8:10
11 de julio, 1977
Jamaica High School Track
Jamaica, New York

Espiritualidad

La espiritualidad es el anhelo consciente del hombre por Dios. La espiritualidad nos dice que Dios, hoy incognoscible, será mañana conocible, y pasado mañana llegará a ser totalmente conocido.

Debemos necesitar a Dios por Dios mismo. Dios puede colmarnos a nuestra manera, pero nosotros somos quienes no estaremos verdaderamente satisfechos cuando Dios nos complazca a nuestra propia manera. Nuestro corazón que clama, nuestro corazón aspirante, nuestro corazón iluminado, nunca estará satisfecho, a menos que esté complaciendo a Dios a la Manera propia de Dios.

Un principio sin comienzo nos dice que la espiritualidad es una planta de aspiración. Esta planta crece y crece; crece eternamente. Un final sin fin nos dice que la espiritualidad es un árbol de entrega. Este árbol rinde frutos divinos, y estos frutos nos llegan en virtud de nuestra unidad constante, consciente y entregada, con nuestro Amado Supremo.

La verdadera espiritualidad es nuestra aceptación consciente de la vida, y no la anulación, ni la negación, ni la aniquilación de la vida. Necesariamente tenemos que aceptar la vida y cambiar radicalmente el rostro de la vida en la imagen misma de nuestro Amado Supremo.

La espiritualidad le dice al corazón: “Oh corazón, ¿por qué permaneces inseguro? ¿No sientes que dentro de ti habita el Todopoderoso, el Señor Supremo? No debes sentirte inseguro, puesto que tú eres quien puede proclamar al mundo entero que dentro de ti vive la Presencia del Amado Supremo. Entre todas las partes del ser, has sido tú elegido como el primero y el más digno de los instrumentos para guiar a la mente, al vital y al cuerpo hacia el alma. Finalmente el alma los traerá hasta mí”.

La espiritualidad le dice a la mente: “Oh mente, no pienses más. Tu poder de pensamiento no es más que confusión. Confundes a los demás miembros de tu familia –el cuerpo, el vital y el corazón– y, al mismo tiempo, tú misma estás confundida cuando te abandonas al mundo del pensamiento. Sé sabia y permanece callada”.

La espiritualidad le dice al vital: “Oh vital, no supliques; ya que por más que poseas las cosas que suplicas, esas posesiones no te van a satisfacer. Dentro de esas posesiones mismas habrá un llanto por tener más posesiones. Si suplicas, serás siempre como un mendigo. Por más que consigas, seguirás insatisfecho e incompleto. Así que no andes por ese camino. Tu súplica debe acabar”.

Finalmente, la espiritualidad le dice al cuerpo: “Oh cuerpo, ¿cuánto tiempo vas a dormir? ¿No sabes que has estado durmiendo desde tiempo inmemorial? A causa de tu sueño de ignorancia, el resto de los miembros de tu familia no son capaces de alcanzar la Ribera Dorada, la Meta destinada. Oh cuerpo, ¡no duermas! La Meta sólo es para quienes están despiertos. ¡Despierta! ¡Levanta! El resto de los miembros de tu familia correrán a la máxima velocidad en cuanto tú te vuelvas activo y dinámico y deseches los grilletes del sueño de la ignorancia”.

La espiritualidad le dice al buscador que no viva en el antiguo pasado, que no viva en el remoto futuro, sino en la inmediación del día de hoy, en el eterno Ahora. Este eterno Ahora abarca al hombre –la semilla que aspira–, y a Dios –el Fruto que todo lo nutre.

22:00
11 de julio, 1977
St. Paul's Chapel
Columbia University
New York, New York

Nota del Editor

Durante los primeros 20 días de julio de 1977, Sri Chinmoy pronunció un centenar de breves charlas. Estas charlas tuvieron lugar en sus conciertos públicos de esraj, en picnics, incluso en el campo de deportes de la escuela local tras sus entrenamientos matinales. Sin embargo, apenas estas piezas pueden realmente llamarse charlas. Poseen una cualidad rítmica, casi musical, que recuerda más al verso libre que a la prosa. Y lo más importante, expresan un flujo de ideas tan sutil y melódico que imploran ser sentidas y asimiladas en un plano intuitivo. Antes de hablar, Sri Chinmoy entraba en un elevado estado meditativo y después hablaba improvisadamente. Estas charlas son, pues, expresiones de un estado de conciencia más allá del alcance de la mente: breves, iluminadores estallidos de Luz del ilimitado Sol de Realización del Maestro. Este volumen es el primero de una serie de cuatro partes.

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