Cuando estoy en la alegría, Dios me alimenta. Y yo alimento a Dios solo cuando comparto mi alegría con los demás.
Cuando tengo alegría interna, estaré siempre bendecido con abundancia de espontaneidad y creatividad.Cuando miro hacia arriba con alegría, tendré a Dios como mi patrón.
Cuando miro a mi alrededor con alegría, tendré a Dios como mi supervisor.Cuando miro hacia delante con alegría, tendré a Dios como mi pagador.
La alegría es mi unidad dinámica con el Supremo. Puesto que mi alma es una íntegramente con el Supremo, no hay desafío demasiado grande para mí. Absolutamente ninguno.Mi alegría es mi fe establecida en el Supremo. A diferencia de otros que no tienen fe en el Supremo, yo no pienso y siento que estoy siempre equivocado, que soy siempre insignificante e inútil. Sin duda, quienes carecen de fe son víctimas de la frustración. Para ellos, la vida es un desierto estéril, Dios es una fantasía colosal, la muerte es un león rugiendo justo delante de ellos.
Antes que la alegría de mi corazón invoque a Dios, Su Gracia omnipotente responderá. Es una auténtica verdad.Intentar explicar la alegría es fracasar siempre, porque es algo incierto. Intentar saborear la alegría es triunfar siempre, porque es algo evidente.
La alegría es la paz personificada. La alegría es el poder revelado. La paz personificada es el aspecto masculino de lo Divino. El poder revelado es el aspecto femenino de lo Divino. La alegría de mi corazón sondea lo más hondo. La alegría de mi mente alcanza lo más lejano. La alegría de mi alma consigue lo más elevado.From:Sri Chinmoy,Cantos del alma, Herder and Herder, 1971
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