La emoción nos dice que la energía siempre creciente de vida está constantemente circulando a través de nosotros, renovando y revitalizando nuestro ser interno. La emoción no solo endulza e intensifica nuestra vida, también despierta nuestra vida externa a la experiencia de la perfección en cada uno de los ámbitos de la manifestación.
En la emoción hay un impulso creativo. Este impulso es eterno. El impulso creativo ha de entrar finalmente en el ideal-Dios que es la Inmortalidad encarnada y la Perfección revelada.La emoción tiene una percepción interna de la Unidad divina. El conocimiento intelectual ama secretamente a la emoción. El entendimiento mental ama silenciosamente a la emoción. La sabiduría del corazón ama abiertamente y con toda su alma a la emoción.
Debemos procurar descubrir dentro de nosotros la más profunda magnitud de la emoción, de manera que podamos devenir los más amplios canales para la expresión divina de la Belleza, la Alegría, la Fuerza y la Verdad.La emoción no es la confusión de la experiencia. Es la realidad que crece en la perfección.
Cuando la inspiración y la aspiración son apoyadas por nuestra emoción psíquica, entramos en contacto consciente con el Supremo. Entonces la Realidad perfecta prevalece en y a través de nuestra existencia externa.La emoción no es víctima de la frustración. La emoción no es demostración ninguna. Es la espontánea alegría interna mediante la cual nos expresamos en el mundo en que vivimos.
La emoción psíquica es la fuente de la abundancia. Y con esta fuente entramos en el mundo del pensamiento revelador, la acción colmadora y la realización transformadora.From:Sri Chinmoy,Cantos del alma, Herder and Herder, 1971
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