Te lo diré, hijo Mío. Pero primero dime qué edad tienes tú.
Tengo tan solo un año.Hijo Mío, si tú tienes un año, Yo soy un día más joven que tú y un día más viejo que tú; un día más joven que tú en imperfección y un día más viejo que tú en perfección. Dame la mitad de la imperfección que tienes y toma la mitad de la perfección que Yo tengo. Seamos completamente iguales.
¿Qué pasará, mi Señor, si Tú y yo nos volvemos completamente iguales? Hijo Mío, cuando los dos nos volvamos completamente iguales, tú serás conocido como otro Dios y Yo seré conocido como otro hombre.From:Sri Chinmoy,Cantos del alma, Herder and Herder, 1971
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