Si tienes un maestro, eres sumamente afortunado, especialmente cuando es un maestro genuino.
Si no tienes maestro pero tienes una aspiración genuina, Dios dentro de ti te indicará la meditación correcta. No es posible que todas las personas del mundo tengan un maestro espiritual. Si no consigues uno, ¿qué sucederá? Todos somos hijos de Dios. Dios quiere que todos Lo realicemos. Por tanto, si consigues un maestro, muy bien. Si no, profundiza en tu interior para descubrir tu propia meditación.From:Sri Chinmoy,Yoga y vida espiritual. El viaje del alma de la India., Tower Publications, Inc., New York, 1971
Obtenido de https://es.srichinmoylibrary.com/ysl