Plantas de plegaria

Volver al índice

1.

Mi Señor Supremo, Tú sabes lo que anhelo ser. Anhelo ser Tu Semilla de Perfección en el mundo interno de las llamas de aspiración, y Tu Fruto de Satisfacción en el mundo externo de los juegos de dedicación.

2.

Mi Señor Supremo, ayer Te obedecí. Mi obediencia fue mi preparación significativa. Hoy Te obedezco. Mi obediencia es mi fervorosa realización. Mañana Te obedeceré. Mi obediencia será mi perfección fructífera.

3.

Mi Señor Supremo, mi buena disposición es la perfección de mi comunicación Contigo.

4.

Mi dulce Señor, dame una paciencia inmensa para que nunca abandone en el campo de batalla de la vida.

5.

Mi dulce Señor, dame una devoción intensa para que siempre triunfe en manifestar Tu Luz aquí, allá y en todas partes.

6.

Mi dulce Señor, has colmado mi primera plegaria: me has dado libertad dentro y libertad fuera. Concédeme mi segunda y última plegaria: por favor, Te lo ruego, no me liberes de las consecuencias inmediatas del uso indebido de la libertad.

7.

Mi dulce Señor, concédeme mis dos plegarias. Mi primera plegaria es tener la capacidad de esperar indefinidamente después de haberTe hecho una pregunta. Mi segunda plegaria es tener la capacidad de ofrecerTe el mar de mi gratitud inmediatamente después de haber recibido Tu res­puesta fructífera y llena de bendición.

8.

Mi dulce Señor, anhelo correr en el mundo exterior para recibir Tu Compasión y Tu Iluminación. Anhelo correr en el mundo interior para recibir Tu Perfección y Tu Satisfacción.

9.

Mi dulce Señor, no sé qué estoy haciendo. Al mismo tiempo, no quiero saber qué estoy haciendo, porque sé perfectamente que mi hacer o no hacer no pueden liberarme. Sólo Tu Compasión puede hacerme ver el rostro de la Luz —y lo hace—.

10.

Mi dulce Señor, mi planta de fe está desamparada. No está creciendo más. Las sacudidas de la duda la están destruyendo. Dame la capacidad de estudiar nuevamente en Tu escuela interna, donde puedo estudiar mi vida de fe, mi vida de realización y mi vida de unidad.

11.

Mi dulce Señor, dime cuándo estoy lejos de Ti. «Mi dulce niño; estás lejos de mi cuando no eres la luz de la devoción en tu vida-existencia externa y el deleite de la unidad en tu vida-existencia interna.»

12.

Mi dulce Señor, Te estoy agradecido, no porque en Tu Infinita Generosidad me has dado un corazón servidor para proclamarTe en todas partes y en todo momento; no porque me has dado una mente discernidora para llevar una pacifica vida de desapego; no porque me has dado todo lo que necesito; no porque no me has dado las cosas que no necesito; sino porque estoy cautivado por la Visión-Perfección de Tu Eternidad y la Realidad-Satisfacción de Tu Infinitud.

13.

Mi dulce Señor, deseo llevar y ser llevado. Deseo llevar mi vida de oscuridad y mi muerte de ignorancia hasta Ti, y colocarlas a Tus Pies. Deseo ser llevado por la pureza de mi corazón y la luminosidad de mi alma hasta Ti , y ser colocado en el interior de Tu Corazón de Satisfacción.

14.

Mi dulce Señor, déjame hacer lo que con fervor y valentía puedo hacer: déjame ascender y ascender.

15.

Mi dulce Señor, Te estaré sumamente agradecido si haces lo que compasiva y fácilmente puedes hacer: mantenerme alejado de terribles resbalones y dolorosas caídas.

16.

Mi Señor Supremo, torna mi vida tridimensional: implorar, procurar, volar.

17.

Mi Señor Supremo, cada día Tú eres Tu Bienaventurada invitación, y yo soy mi aceptación fervorosa.

18.

Mi Señor Supremo, ayer renuncié a una cosa: la vida de deseos. Hoy estoy renunciando a otra cosa: la vida de expectativas.

19.

Mi Señor Supremo, amar es cuidar. Lo sé, mi Señor, lo sé, Tú cuidas de mí sin reservas y sin condiciones.

20.

Mi Señor Supremo, mi devota vida terrestre y mi entregada vida celestial son dos de los medios más directos a través de los que me hablas constantemente.

21.

Mi Señor Supremo, Tu capacidad de transformar es asombrosa y mi capacidad de recibir es asombrosa. Y algo más es asombroso: la capacidad de incredulidad de la tierra.

22.

Mi Señor Supremo, mi corazón puro es para Ti; mi corazón impuro, también. Todas mis posesiones, las que sonríen y las que lloran, las alentadoras y las desalentadoras, son para Ti, por siempre y para siempre.

23.

Mi dulce Señor, perdóname cuando Te traigo mis problemas imaginarios y mis quejas ilusorias.

24.

Mi dulce Señor, hazme sentir que una sola de Tus Sonrisas insondables es infinitamente más valiosa que todas mis posesiones terrestres y todos mis logros celestiales.

25.

Mi dulce Señor, haz que mi vida de responsabilidad sea siempre confiable. Haz que mi corazón de gratitud sea siempre inagotable.

26.

Mi dulce Señor, lo que necesito eternamente es Tu Unidad Divina. Lo que necesito diariamente es Tu Amor Celestial. Lo que necesito en cada instante es Tu Océano de Compasión.

27.

Mi dulce Señor, solo tengo un problema muy, muy serio. Me asusta terriblemente Tu Altura trascendental. «Mi dulce niño. Yo también tengo un problema muy, muy serio. Me asusta terriblemente tu día de división y tu noche de separación.»

28.

Mi Señor Supremo, otórgame la capacidad de estar agradecido por todo lo que tengo, incluso mis numerosas debilidades, porque ellas me ayudan a pensar en Tu Compasión ilimitada.

29.

Mi Señor Supremo, cuando Te escondes de mi, eres bello. Cuando apareces ante mí, eres bello, fructuoso y colmado de bendiciones. Cuando trato de esconderme de Ti, creo que voy a lograr algo grandioso. Cuando no me escondo de Ti, cuando acudo a Ti con lo que tengo y lo que soy, veo con claridad y siento sin lugar a dudas que lo he logrado todo gloriosamente.

30.

Mi Señor Supremo, cuando miro al mundo desde Tu punto de vista, lo veo como a una planta de perfección de crecimiento lento, regular y convincente. Pero cuando miro al mundo desde mi punto de vista, sé que la planta de perfección murió hace mucho tiempo y no se la puede encontrar sino en el país de ninguna parte.

31.

Mi Señor Supremo, Tú nos dices que somos muy buenos. El diablo nos dice que somos muy malos. Ahora es cosa nuestra a quien creer. Tú no nos fuerzas a creerTe, mientras que el diablo no quiere soltarnos, incluso cuando le rechazamos con vehemencia y totalmente.

32.

Mi Señor Supremo, hazme Tu espejo, de manera que puedas verTe, admirarTe y disfrutar la Perfección de Tu Belleza trascendental y la Satisfacción de Tu Deber universal.

33.

Mi Señor Supremo, en el mundo de la aspiración, trato de ayudar a quienes necesitan un nuevo comienzo. En el mundo del deseo, trato de ayudar a quienes buscan un final definitivo

34.

Mi Señor Supremo, estoy realmente orgulloso de la fidelidad de mi corazón, puesto que me ayuda a servirTe en todas partes. Estoy realmente orgulloso de la profundidad de mi vida, puesto que me ayuda a colmarTe todo el tiempo.

35.

Mi Señor Supremo, antes de morir, dejaré un único legado: el corazón de gratitud de mi vida devota.

36.

Mi Señor Supremo, concédeme la visión para ver Tu Gracia sin fin dentro de mis pequeños esfuerzos, y ver dentro de Tu Gracia la danza-sonrisa de mi liberación.

37.

Mi Señor Supremo, eres grande cuando lo haces todo por Ti mismo. Eres más grande cuando lo haces todo a través de mi. Eres grandísimo cuando lo consigues todo simplemente dando una oportunidad a quien Tú quieres.

38.

Mi Señor Supremo, mi entrega a Ti ha debilitado mi mente dudosa, ha fortalecido mi corazón fiel, ha suavizado mi vital furioso y ha alimentado mi cuerpo hambriento.

39.

Mi Señor Supremo, Tú no pides ni esperas mi perfección inmediata. Lo que necesitas es mi buena disposición inmediata.

40.

Mi Señor Supremo, dile a mi lengua que le que le cuente al mundo lo grande que es Tu creación y lo buena que es Tu Visión.

41.

Mi Señor Supremo, mi vida de plegaria es mi agujero de mendicidad. Mi vida de meditación es mi devenir completo.

42.

Mi Señor Supremo, mi corazón contrarresta la cueva de inseguridad de mi vida con su palacio de confianza.

43.

Mi Señor Supremo, libera mi mente de su autodiseñada prisión.

44.

Mi Señor Supremo, me quejo porque no Te amo lo suficiente.
Me quejo porque pienso en el mundo demasiado.

45.

Mi Señor Supremo, Tú eres infinitamente más alto que mis más altos pensamientos de Ti. Tú eres infinitamente más compasivo de lo que mi corazón siente. ¡MiISeñor, mi siempre compasivo Señor!

46.

Mi Señor Supremo, que pueda mi muerte tratar de glorificarTe igual que mi vida ahora trata de glorificarTe.

47.

Mi Señor Supremo, haz de mi vital un perfecto desconocido de los desalientos. Haz de mi corazón un perfecto desconocido de los días desolados.

48.

Mi Señor Supremo, déjame perdonar mi pasado, de manera que mi futuro pueda estar orgulloso de mi presente.

49.

Mi Señor Supremo, el mundo del deseo me ha aburrido. Ha hecho su tarea muy bien. Ahora tengo yo que hacer mi tarea. Tengo que liberar a mi mundo de de seo de la noche de ignorancia.

50.

Mi Señor Supremo, lo que necesito sin lugar a dudas es una vida entregada incondicionalmente a fin de llegar a ser un miembro efectivo de Tu equipo transformador de la ignorancia y manifestador de la sabiduría.

51.

Mi Señor Supremo, un nuevo mundo comenzó con mi corazón de aspiración. Un nuevo mundo comienza con mi vida de dedicación. Un nuevo mundo comenzará con mi perfección de entrega.

52.

Mi Señor Supremo, siempre estoy contigo. Eso creo, al menos.

53.

Mi Señor Supremo, ¿qué me hace falta? ¡Ay!, me hace falta mi amor sincero por Tu Mar de Compasión.

54.

Mi Señor Supremo, hoy Tu Compasión me ha llenado completamente. Ya no afrontaré más cada nuevo día con la deseosa expectativa humana.

55.

Mi Señor Supremo, Tu Impulso universal me despierta. Tu Tracción trascendental me libera.

56.

Mi Señor Supremo, siempre soy para Ti. Y tengo la certeza.

57.

Mi Señor Supremo, parece que a la consciencia de mi vida y a la Bondad de Tu Corazón siempre les gusta vivir juntas.

58.

Mi Señor Supremo, Tu Justicia triunfa. Tu Compasión, también, triunfa, y además avanza.

59.

Mi Señor Supremo, Tú me estás invitando a viajar Contigo, y yo estoy más que listo.

60.

Mi Señor Supremo, soy de una estupidez sin igual. Trato hacer mi vida valiosa, olvidando que desde un principio Tú has estado trabajando duro por hacer mi vida de un valor incalculable.

61.

Mi Señor Supremo, ¿No soy Tuyo? ¿No soy eternamente Tuyo? ¿No soy solamente Tuyo?

62.

Mi Señor Supremo, he confiado en Ti. Por consiguiente, me has mostrado el corazón del clamor de la tierra. Confío en Ti. Por consiguiente, me mostrarás el alma de la sonrisa del Cielo.

63.

Mi Señor Supremo, ayer mi nombre era esperanza. Hoy mi nombre es frustración. Mañana mi nombre será o bien iluminación o bien destrucción.

64.

Mi Señor Supremo, este mundo Tuyo tiene todo lo demás excepto felicidad pacífica.

65.

Mi Señor Supremo, un día de entendimiento y armonía es ciertamente una bendición de Tu Infinitud.

66.

Mi Señor Supremo, yo me amo porque Tú me amas. De no ser así, no veo nada en mí que merezca ser amado, ni por mí ni por nadie más.

67.

Mi Señor Supremo, no necesito Tu Altura de Compasión. No necesito Tu Luz de Justicia. Necesito solamente Tu Deleite de Existencia.

68.

Mi Señor Supremo, llévate solo tres cosas de mí: la noche de fracaso de ayer, la nube de duda de hoy y la entrega a la muerte de mañana.

69.

Mi Señor Supremo, puesto que no puedo reivindicar, ni merecer y ni siquiera ganar Tu Sol de Compasión, ¿no me darás la capacidad de, al menos, recibir Tu Sol de Compasión devotamente y sin reservas?

70.

Mi Señor Supremo, dame la capacidad de sentir que mi esfuerzo personal no puede triunfar sino cuando lo precede Tu Gracia Divina.

71.

Mi Señor Supremo, que Tu Voz interior me despierte e inspire y Tu Elección exterior me perfeccione y Te satisfaga a Tu propio Modo.

72.

Mi Señor Supremo, que la Belleza de Tu Silencio interior me bendiga y el Deber de Tu Sonido exterior me ame.

73.

Mi Señor Supremo, hubo un tiempo en que Te di todo como un deber. Pero ahora Te doy todo por amor. Coloco la sonrisa de mi progreso a Tus Pies.

74.

Mi Señor Supremo, ayer fracasé. Pero hoy no lo haré. ¿Por qué? Porque hoy no solo estoy conTigo, sino también para Ti, solo para Ti.

75.

Mi Señor Supremo, Tú eres Tu Compasión. ¿Puedo yo devenir Tu expresión? Dame una oportunidad.

76.

Mi Señor Supremo, cada día es un paso más cerca bien de la puerta de la frustración o bien de la casa de la satisfacción.

77.

Mi Señor Supremo, Tu estímulo lo amo. Tu castigo lo atesoro.

78.

Mi Señor Supremo, Tu Compasión despierta a lo humano en mí. Tu Justicia inspira a lo divino en mí.

79.

Mi Señor Supremo, no hay diferencia alguna entre mi sonrisa que florece y el Toque de Tu Compasión.

80.

Mi Señor Supremo, Te doy la fortitud de mi tristeza. Dame la longitud de Tu Alegría.

81.

Mi Señor Supremo, físicamente morí para ver Tu Rostro. Espiritualmente, imploro sentarme a Tus Pies.

82.

Mi Señor Supremo, ¡Lástima! Por todas partes veo mi rostro de orgullo. ¡Lástima! ¡Lástima! En ninguna parte veo mi corazón de humildad.

83.

Mi Señor Supremo, que mi vida pueda devenir una vida de predisposición. Que mi corazón pueda ser siempre un corazón desinteresado.

84.

Mi Señor Supremo, mi vida de aspiración-dedicación conoce todo sobre Ti. Mi vida de gratitud y entrega sólo te conoce a Ti.

85.

Mi Señor Supremo, el mundo externo es la mente de alguien que duda. El mundo interno es el corazón de alguien que ama. ¿No tengo razón?

86.

Mi Señor Supremo, me gusta día de Triunfo. Amo el sol de Progreso.

87.

Mi Señor Supremo, estoy ayudando a mi pobre mente a hacer un nuevo comienzo. ¿No me concederás Tu estímulo-inspiración?

88.

Mi Señor Supremo, concédeme la visión para encontrarTe fervorosamente en todo momento, y dame la misión de amarTe incondicionalmente todo el tiempo.

89.

Mi Señor Supremo, el continuo sentimiento de insuficiencia de mi vida hace que mi corazón llore por la unidad.

90.

Mi Señor Supremo, lo humano en mí quiere ser comprendido. Lo divino en en mí aspira a comprender

91.

Mi Señor Supremo, la realidad insatisfecha ama fuertemente a lo humano en mí. La realidad colmada ama aún más desesperadamente a lo Divino en Ti.

92.

Mi Señor Supremo, déjame admirarTe porque estás tan lejos. Déjame amarTe porque estás tan cerca. Déjame tocar Tu Corazón porque es lo que precisamente y eternamente eres.

93.

Mi Señor Supremo, ¿cómo es que Tu Satisfacción no me satisface, mientras que mi satisfacción siempre Te satisface?

94.

Mi Señor Supremo, mi vida de dedicación es colmadora porque la confianza de mi vida de aspiración en Ti es inquebrantable.

95.

Mi Señor Supremo, una vida desprovista de aspiración —¿cómo puede ser esa mi meta?—. Dame una meta diferente, Te lo ruego.

96.

Mi Señor Supremo, lo que tengo es un corazón quebrado. Lo que soy es una vida destrozada. Por fin ambos han descubierto su verdadero lugar: Tu Corazón de Compasión.

97.

Mi Señor Supremo, dale a mi corazón la belleza de un arco iris y a mi vida el deber de un héroe de manifestación de Dios.

98.

Mi Señor Supremo, mi fe en mí mismo puede morir; mi esperanza, también. Pero no mi entrega a Ti, mi Señor. ¡Nunca!

99.

Mi Señor Supremo, tengo un único deseo, una única aspiración: Tu Océano de Compasión.

100.

Mi Señor Supremo, tengo un único papel, una única meta: una vida de perfección.

101.

Mi Señor Supremo, incluso Tú tienes un substituto: el Amor. Pero Tu Compasión no tiene substituto. No tiene igual.

102.

Mi Señor Supremo, lo que yo llamo mi fe espontánea, Tú lo llamas Tu Victoria suprema.

103.

Mi Señor Supremo, mi plegaria Te necesita como Donador. Mi meditación Te necesita como Receptor.

104.

Mi Señor Supremo, deseo oír una sola cosa de Ti: «SígueMe». Amablemente escucharías una sola cosa de mí: «Guíame».

105.

Mi Señor Supremo, tengo un deseo: solo Te necesito a Ti. ¿Puedo fervorosamente colmar mi deseo?

106.

Mi Señor Supremo, amarTe solo a Ti, es ir por el camino correcto. NecesitarTe solo a Ti, es estar en la pista correcta.

107.

Mi Señor Supremo, para fortalecer el músculo de mi fe, necesito un segundo de ejercicio de gratitud cada día.

108.

Mi Señor Supremo, mi inseguridad debilita lo humano en mí y hiere lo divino en Ti. ¿Qué puedo hacer? Me siento tan desamparado e inútil.

109.

Mi Señor Supremo, en el mundo interno, un llanto es una conversación entre Tu y yo. En el mundo externo, una sonrisa es una conversación entre Tú y yo.

110.

Mi Señor Supremo, la mañana es el momento para el regocijo de mi corazón en Ti. El atardecer es el momento para la cercanía de mi vida a Ti.

111.

Mi Señor Supremo, estoy extraordinariamente feliz de que mi poder de preocupación se haya rendido a mi poder de equilibrio.

112.

Mi Señor Supremo, hoy Tu Compasión es mi nombre. Mañana Tu Satisfacción será mi nombre.

113.

Mi Señor Supremo, hoy he aprendido que no hay pequeños actos de autoofrecimiento y que no hay grandes actos de retirada de uno mismo.

114.

Mi Señor Supremo, Tú quieres que yo crezca día a día en sabiduría, que resplandezca hora a hora con luz, que fluya minuto a minuto con energía, que reme segundo a segundo con mi alma. Tú quieres que haga todo eso y lo haré.

115.

Mi Señor Supremo, ayer decidí estar conTigo. Hoy estoy eligiendo sentarme a Tus Pies. Mañana Te colmaré a Tu propia Manera.

116.

Mi Señor Supremo, dame la capacidad para traducir las grandes intenciones de mi mente en buenas acciones de mi corazón.

117.

Mi Señor Supremo, Tu Compasión merece todos mis tesoros humanos —lágrimas sin fin— y todos mis tesoros divinos —gratitud y unidad alegremente entregada—.

118.

Mi Señor Supremo, solo porque ayer no miré atrás, hoy he podido dar un paso adelante. Solo porque hoy he dado un paso adelante, mañana alcanzaré mi meta de las Metas: La Ribera Dorada.

119.

Mi Señor Supremo, simplemente porque Te sonrío, mi vida está repleta de sinceridad. Simplemente porque clamo por Ti, mi corazón está completo en perfección y en satisfacción.

120.

Mi Señor Supremo, cada día es el día propicio para que tenga necesidad de Tu Compasión y ame Tu Satisfacción.

121.

Mi Señor Supremo, mi revolución interna y mi resolución externa tienen el mismísimo origen: Tu Corazón de Compasión.

122.

Mi Señor Supremo, el fervor de mi corazón es Tu Gracia. La fertilidad de mi vida es Tu Rostro. Tu Gracia es la Certeza de Tu Eternidad. Tu Rostro es la Belleza de Tu Inmortalidad.

123.

Mi Señor Supremo, cuando Tú estás en mis plegarias, yo sé que hacer. Cuando yo estoy en Tus Pensamientos de Satisfacción, sé que ya he devenido en lo que Tú querías.

124.

Mi Señor Supremo, mi corazón de gratitud es la piedra angular para edificar mi mundo de satisfacción.

125.

Mi Señor Supremo, acepta el corazón de gratitud de mi vida de gratitud.

126.

Mi Señor Supremo, Tú me has contado un secreto supremo: una día de ingratitud engendra abundantes nubes de soledad.

127.

Mi Señor Supremo, Te estoy agradecido porque me has dado una mente que piensa en Ti de manera espontánea. Te estoy agradecido porque me has dado un corazón que Te da gracias constantemente.

128.

Mi Señor Supremo, mi corazón de plegaria es puro; mi vida de meditación es segura. Huelga decir que ambos se aman profunda­mente y son amigos infalibles.

129.

Mi Señor Supremo, ¿me permitirás quedarme nada más que Contigo, tan solo por un día? Mi Señor Supremo, ¿me lo permitirás?

130.

Mi Señor Supremo, cuando rezo, hablo a la Divinidad en nombre de la humanidad. Cuando medito, hablo a la humanidad en nombre de la Divinidad.

131.

Mi Señor Supremo, mi corazón de fe y Tu Ojo de Compasión han desarrollado una tremenda amistad desde que he aceptado la vida de aspiración y dedicación.

132.

Mi Señor Supremo, haz que tome conciencia de mi error colosal: mi responsabilidad autoimpuesta.

133.

Mi Señor Supremo, haz que tome conciencia del deber mandado por Tu Compasión.

134.

Mi Señor Supremo, mi alma Te complace cada día. Lo mismo puede hacer mi cuerpo. Desde ahora simplemente lo hará.

135.

Mi Señor Supremo, voy a empezar a contar Tus Sonrisas. Entonces no tendré quejas. No, ni una sola.

136.

Mi Señor Supremo, Tu mundo externo ama al amante en mí, lo que más. Tu mundo interno ama al perdonador en mí, lo que más.

137.

Mi Señor Supremo, Tu mundo de grandeza fascina mis ojos. Tu mundo de bondad libera mis ojos.

138.

Mi Señor Supremo, dame un desarrollo de gratitud incesante a fin de aumentar Tu Océano de Compasión por mí y Tu Cielo de Satisfacción en mí.

139.

Mi Señor Supremo, ¡Ay!, ¿qué me falta? Mi unidad Contigo. ¡Ay!, ¡ay!, ¿qué estoy perdiendo? Mi confianza en mí mismo.

140.

Mi Señor Supremo, para alcanzarTe, comenzamos con temor desconocido y terminamos con fuerza reconocida.

141.

Mi Señor Supremo, hoy Te estoy siguiendo con fervor. Mañana, viviré para Ti sin condiciones.

142.

Mi Señor Supremo, mi corazón de gratitud es verdaderamente aficionado a Tu Ojo de Compasión.

143.

Mi Señor Supremo, cada día estás cambiando lo humano en mí, y colmando lo divino en mí.

144.

Mi Señor Supremo, mi vida es un regalo. La he aceptado con agradecimiento. Dame ahora la capacidad de valorarla fervorosamente.

145.

Mi Señor Supremo, debido a Tu Compasión, mi vida no es un fracaso. Debido a Tu Satisfacción, mi vida es Perfección perfecta.

146.

Mi Señor Supremo, mi mente dice que debo alcanzar a encontrarTe. Mi corazón dice que has estado llamando y llamando a su puerta.

147.

Mi Señor Supremo, hoy me siento verdaderamente feliz porque Tu Certeza es completa y mi entrega es inequívoca.

148.

Mi Señor Supremo, dame el corazón que anhela sentirTe y no la mente que trata de entenderTe.

149.

Mi Señor Supremo, si quieres darme una mente, dame entonces la mente que puede entender al mundo y no la mente que quiere ser entendida por el mundo.

150.

Mi Señor Supremo, ahora es el momento de que Te ofrezca el todo de mi vida externa: la ignorancia. Ahora es el momento de que Te ofrezca el todo de mi vida interna: la gratitud.

Prefacio de editor

Estas inspiradoras plantas de plegaria, brotando del jardín-corazón de un gran Maestro espiritual, ofrecen al mundo una frescura y una belleza que la Madre Tierra atesorará eternamente.

Traducciones de esta página: Italian
Este libro puede ser citado utilizando la clave pp