Prana y el poder de los chakras

Prana

El yoga kundalini es el yoga del prana. Prana es la energía de vida y el principio de vida del universo. Existen tres canales principales a través de los cuales fluye esta energía de vida. Estos canales son ida, pingala y sushumna. En sánscrito, estos canales se llaman nadis. Ida, pingala y sushumna se hallan dentro de nuestro cuerpo físico sutil, mas no dentro de nuestro físico denso. Ida transporta la corriente de energía de vida en la parte izquierda del cuerpo. Pingala transporta la corriente en el lado derecho del cuerpo. Sushumna transporta la corriente por el medio de la columna vertebral. Sushumna es el más importante de los tres nadis. Recibe un caudal incesante de energía de vida desde la Luz-Conciencia universal. Ida regula la fosa nasal izquierda. Pingala regula la fosa nasal derecha. Cuando inhalamos y exhalamos predominantemente a través de la fosa nasal izquierda, es ida el que está funcionando. Cuando inhalamos y exhalamos a través de la fosa nasal derecha, es pingala el que está funcionando. Y cuando ambas fosas nasales están funcionando satisfactoriamente, es sushumna el que está haciendo su papel. También ocurre a veces que ida inhala y pingala exhala.
Existe una conexión interior entre ida y pingala, el zodíaco y los planetas. Ida tiene una conexión especial con la luna y el planeta Mercurio; de ahí que su cualidad principal es la frescura y la suavidad. Pingala está conectado con el sol y con Marte; de ahí que su cualidad es calor dinámico y poderoso.

Los chakras

Ida, pingala y sushumna se entrecruzan en seis lugares diferentes. Cada uno de esos lugares de encuentro forma un centro y cada centro es redondo como una rueda. La filosofía espiritual india llama a estos centros chakras. También son llamados lotos, porque se parecen a la flor de loto. Los seis centros son muladhara, svadhisthana, manipura, anahata, vishuddha y ajna. También existe otro chakra localizado dentro del cerebro, llamado sahasrara. Debido a que se halla en el cerebro, y no a lo largo de la columna espinal, no se cuenta junto con los otros seis centros. Aparte de estos seis chakras, existen muchos otros en el cuerpo físico sutil. En la rodilla tenemos un chakra; incluso en las puntas de los dedos tenemos chakras. Pero estos son chakras menores y no se mencionan habitualmente.

El chakra raíz, o el loto muladhara, tiene cuatro pétalos, que son de color rojo y naranja. El chakra del sacro, svadhisthana, tiene seis pétalos. Los pétalos son naranja, azul, verde, amarillo, violeta y rojo-sangre. Rojo-sangre es el color más prominente en este chakra. El chakra del ombligo, manipura, tiene diez pétalos. Son de color rosa, naranja y verde, pero principalmente verde. El chakra del corazón, anahata, tiene doce pétalos. Aquí el color es dorado brillante. El centro de la garganta, el loto vishuddha, tiene dieciséis pétalos. Azul y verde son los colores. El centro de la frente, ajna, solo tiene dos pétalos. Pero dentro de cada pétalo hay otros cuarenta y ocho pétalos. Aquí el color es rosa. El centro de la coronilla, sahasrara, tiene mil pétalos, o para ser más precisos, 972. Tiene todos los colores, pero el violeta es predominante.

La Conciencia universal encarna la música universal. Desde cada chakra, donde se condensa la energía de vida de la Conciencia universal, se genera una nota musical. Desde sahasrara se produce el tono shadja o sa. En la música occidental, ustedes lo llaman ‘do’. Desde ajna se produce rishava o ri, al que llaman ‘re’. Desde vishuddha se produce gandhara o ga, al que llaman ‘mi’. Desde anahata se produce madhyama o ma, al que llaman ‘fa’. Desde manipura se produce panchama o pa, al que llaman ‘sol’. Desde svadhistana se produce dhaivata o dha, al que llaman ‘la’. Desde muladhara se produce nishada o ni, al que llama­n ‘si’.

Hay siete mundos que corresponden a los siete chakras. Muladhara corresponde a Bhurloka; svadhisthana corresponde a Bhuvarloka; manipura corresponde a Svarloka; anahata corresponde a Jnanaloka; vishuddha corresponde a Tapoloka; ajna corresponde a Maharloka; y sahasrara corresponde a Satyaloka. Cada mundo se simboliza por algún elemento. Bhurloka es simbolizado por la tierra, Bhuvarloka por el agua, Svarloka por el calor, Jnanaloka por el aire, Tapoloka por el éter, Maharloka por la energía, y Satyaloka por el espacio infinito.

Para cada centro hay un Poder-Madre especial, que es la manifestación de la Madre Suprema. Estos Poderes-Madre se conocen como Brahmi, Parameshwari, Kaumari, Vaishnavi, Varahi, Indrani y Chamunda. Cada una tiene su propio lugar especial. Brahmi es el Poder-Madre que encarna e impregna el espacio infinito. Rige todos los chakras. Brahmi permanece en sahasrara, el chakra de la coronilla, el loto de los mil pétalos. Desde allí rige los centros que se encuentran por debajo de ella: ajna, vishuddha, anahata, manipura, svadisthana y muladhara. Parameshwari está localizada en el ajna chakra, el centro de la frente. Allí rige ajna y los chakras que se encuentran por debajo de ella. Kaumari está localizada en vishuddha, el centro de la garganta, donde rige vishuddha y los chakras por debajo de ella. Vaishnavi comienza a funcionar desde anahata, el centro del corazón, y rige los otros centros por debajo. Varahi, que se encuentra en el centro del ombligo, rige los planos inferiores: manipura, svadhisthana y muladhara. Indrani rige svadhistana, en el plexo sacro, y muladhara, en la base de la columna vertebral. Chamunda sólo rige muladhara.

Cada centro tiene también una deidad que lo preside, un dios cósmico. Brahma es la deidad que preside en muladhara; Rudra es la deidad que preside en svadhisthana; Vishnu en manipura; Ishwara en anahata; Sadashiva en vishuddha; Shambhu en ajna; y Paramashiva es la deidad que preside en sahasrara.

Estos centros pueden ser abiertos de diferentes maneras. El método habitual para quienes practican el yoga kundalini, es concentrarse firmemente en cada centro, invocando con el mayor fervor el Poder-Madre o la deidad que preside el centro. Sin embargo, todos los verdaderos maestros espirituales, desde lo más profundo de su experiencia, dicen que lo mejor es abrir primero el centro del corazón, y luego intentar abrir los otros centros. Si uno abre primero el centro del corazón, no existe prácticamente ningún riesgo. Pero si uno comienza con el muladhara o svadisthana o ajna, es muy peligroso. Por otra parte, hay algunos buscadores que no siguen este método en lo más mínimo. No les interesa el poder oculto; sólo les importa el Amor de Dios, Su Luz y Su Verdad. Aprenden a meditar con el mayor fervor, y cuando han logrado un progreso considerable en su meditación, estos centros se abren automáticamente. Mediante la Gracia del Supremo Absoluto, estos centros pueden abrirse incluso sin meditación.

Si estos centros son abiertos sin una purificación apropiada, el buscador se encontrará con gran dolor. Será como jugar con fuego o con un cuchillo afilado. Puede destruir a otros o puede ser destruido él mismo. Los milagrosos poderes que uno obtiene cuando estos centros están abiertos no son en realidad milagrosos o inusuales en absoluto en el mundo interno. Los poderes que estos centros albergan son absolutamente normales. En el mundo interno, estos poderes son usados constantemente por los maestros espirituales. Sólo cuando son usados en el plano físico parecen inusuales o milagrosos.

Cualquier Maestro espiritual verdadero tendrá estos poderes. Pero tampoco es necesario ser un Maestro espiritual del más alto orden para poder tenerlos. Uno ni siquiera necesita ser un buscador. Incluso alguien que lleva una vida normal, ordinaria y no-divina, puede desarrollar estos poderes.

En la India me encontré con varios buscadores—no puedo llamarlos buscadores sinceros—que poseían algún poder oculto o kundalini. La mayoría del tiempo lo usaban erróneamente. Abrían su tercer ojo para saber lo que sus amigas estaban pensando de ellos. Eso es ridículo. Habrían podido usar el mismo tercer ojo para destruir sus pensamientos sombríos, oscuros e impuros. Tenían la capacidad, pero no la usaban. También conocí a alguien que utilizaba su poder oculto para amenazar a sus enemigos por la noche, y obligarlos a hacer a la mañana siguiente lo que él quisiese. Usando este poder oculto, su tercer ojo, convirtió a sus enemigos en sus esclavos. Hubiera podido usar su tercer ojo para conocer la Voluntad de Dios en su propia vida y en la vida de los demás. Si la Voluntad de Dios hubiese sido acelerar el progreso espiritual de alguien, él habría podido usar entonces su tercer ojo para ayudar. Cada centro tiene algo especial para ofrecer. Cuando se utiliza apropiadamente, se convierte en un beneficio verdadero para el Piloto Interno y para toda la humanidad.

Quiero dejar muy claro que la apertura de los centros no significa que uno esté realizando a Dios, o que uno esté a punto de realizar a Dios. La apertura de los centros no es necesariamente la precursora de la realización de Dios. ¡No, de ninguna manera! La realización de Dios no tiene nada que ver con la apertura de los centros. No importa cuántos centros se hayan abierto, incluso si uno ha abierto los siete centros, eso no indica que esté a un paso de la realización o que la haya alcanzado.

Desde el punto de vista espiritual más elevado, la apertura de los chakras es como los juegos que hace una madre con sus niños en el patio de recreo. Los niños son muy aficionados a los juegos y la madre les está mostrando su capacidad. No es por orgullo o vanidad. Es simplemente porque la madre sabe que eso divertirá a sus niños. Puede darle a sus niños un poco de alegría, un poco de placer, y por eso hace estos juegos. Quienes juegan son habitualmente el Señor Shiva, en el plano de sahasrara, y su consorte, Shivani, en el plano de muladhara, donde kundalini duerme profundamente. Cuando ellos juegan con sus niños en el mundo interno, los poderes ocultos comienzan a funcionar.

Muladhara, el chakra de la raíz

Cuando uno ha logrado la maestría sobre el centro muladhara, uno puede hacerse invisible a su antojo. Uno puede conquistar todas las enfermedades. Uno puede saber cualquier cosa que desee saber y descubrir cualquier cosa que desee descubrir. Si uno quiere descubrir la Compasión de Dios, la Luz de Dios, el Amor de Dios por él, está entonces en posición para hacerlo. Pero si uno usa este mismo poder a fin de saber lo que ocurre en las mentes de otros o en su vida exterior, o si uno lo usa para descubrir por curiosidad si estallará una tercera guerra mundial, entonces este poder es mal empleado.

Cuando una persona con maestría sobre el centro muladhara ve que alguien tiene una enfermedad en particular, tiene que saber si dicho individuo merece tal enfermedad o si es el resultado de un ataque hostil. Si la persona ha hecho algo erróneo, naturalmente bajo la ley del karma merece pagar la penalidad. Pero si la enfermedad no viene de la ley del karma, sino mas bien del ataque de alguna fuerza hostil, y si es la Voluntad de Dios que esa enfermedad sea curada, entonces naturalmente una persona espiritual que tenga la capacidad debería curarla. Pero si lo hace por su propio antojo, o si actúa de una manera no-divina tan sólo para alardear, entonces quebranta la ley cósmica. En este caso, curará a la persona pero esta misma cura actuará finalmente contra ambos, sanador y enfermo. Ello agravará su cualidad ignorante y auto-destructiva. Por tanto, el sanador tiene que saber si es la Voluntad de Dios que la persona sea curada. Sólo entonces la curará. De lo contrario, ha de permanecer en silencio y no hacer nada.

Tal vez te preguntes, ¿cómo puede ver a alguien sufrir y no hacer nada? Dejadle que profundice en su interior y vea quién es el que está sufriendo en y a través del individuo. Verá que es Dios quien está deliberadamente teniendo una experiencia especial en y a través de esa persona.

Svadhisthana, el chakra del sacro

Cuando uno ha logrado la maestría sobre el centro svadhisthana, adquiere el poder del amor. La persona ama a todos y es amado por todos, tanto seres humanos como animales. Es aquí donde la gente muy usualmente se cae del sendero de la luz y la verdad. El amor divino es expansión, y la expansión es iluminación. El amor puede ser expresado como una expansión de nuestra consciencia divina o puede ser expresado como placer. Cuando el centro svadhisthana es abierto, el vital inferior, las fuerzas sexuales, intentarán bajar la conciencia del buscador. Pero si en ese momento éste puede hacer venir pureza abundante desde el centro anahata, el centro del corazón, entonces esta impureza será transformada en pureza. Y la pureza es finalmente transformada en divinidad siempre colmadora y permanente. Pero si el buscador no puede hacer descender la pureza, entonces ocurre una verdadera destrucción de su vida. El vital inferior actúa de la manera más vehemente y poderosa, y a veces llega a ser peor que el vital inferior de los seres humanos ordinarios. Un ser humano ordinario no disfruta de la vida vital de la forma en que algunos buscadores la disfrutan después de abrir su centro svadhisthana.

Manipura, el chakra del ombligo

Si uno adquiere la maestría sobre el centro manipura, conquista la pena y el sufrimiento. Pase lo que pase en su vida, la persona no se sentirá triste o miserable. Pero este centro puede crear un problema como el chakra svadhisthana. Este centro también es peligroso. Uno puede crear sufrimiento para los demás si emplea mal el poder del chakra manipura, e incurrir así en la maldición del mundo. Este centro, igual que el chakra ajna, puede mostrarle al buscador adonde ha ido un familiar o un ser querido después de su muerte. Le permite ver cómo el difunto está pasando a través del mundo vital y entrando en el mundo sutil y en los planos superiores. Le muestra cómo el alma pasa de una región a otra después de la muerte. Este centro también concede el poder de la transmutación. Uno puede magnificar un objeto, o reducirlo a un tamaño infinitesimal. Además, este centro tiene poder curativo. Como dije anteriormente, si uno puede usar este poder apropiadamente, conforme a la Voluntad de Dios, entonces es una verdadera bendición. De lo contrario, es una maldición.

Anahata, el chakra del corazón

El poder del centro del corazón es increíble. Un buscador con maestría sobre el centro anahata tiene acceso libre tanto al mundo visible como al invisible. El tiempo se rinde ante él; el espacio se rinde ante él. Si usa este centro, puede viajar a cualquier parte del mundo en cuestión de segundos en su cuerpo sutil. Pero si lo hace, asume un gran riesgo. Supongamos que desea viajar a Australia de una manera oculta y espiritual, para ver lo que está ocurriendo allí. Si no obtiene la conveniente aprobación de los demás centros, o si los otros centros no cooperan, entonces estos pueden no permitirle al alma regresar al cuerpo después de su viaje. En la India, conozco bastantes casos en los que los Yoguis dejaron sus cuerpos a través del centro del corazón sin tomar ayuda o tener permiso o tan siquiera informar a los otros centros. Sintieron que los otros centros no tenían la misma capacidad especial que el centro del corazón, y que por eso deberían usar el centro del corazón. Entonces los otros centros se sintieron celosos. La envidia está por doquier, en el mundo externo y en el mundo interno también. Incluso los dioses cósmicos disfrutan de la envidia. Así que, los otros centros, al estar celosos, no le permitieron al alma regresar. Si uno usa este poder, primero debe pedir permiso al Piloto Interno. Si el Piloto Interno da su aprobación, los otros centros no pueden causar ningún daño, ya que el Piloto Interno tiene infinitamente más poder que estos centros.

En el centro anahata, uno puede gozar de la profundísima dicha de la unidad; uno puede sentir una alegría pura. Cualquiera que mira una flor puede sentir alegría, pero la intensidad de alegría que la flor encarna no todos podemos disfrutarla. Si uno abre el centro del corazón y mira a una flor, inmediatamente toda la alegría, toda la belleza que la flor tiene será suya. Si el buscador mira el vasto océano, está llamado a sentir el vasto océano dentro de su corazón. Si mira al cielo inmenso y entra en el cielo, se convierte en el cielo. Cualquier cosa vasta, pura, divina y sublime que ve, puede sentirla inmediatamente como suya, y puede devenir esa cosa misma. No existe ningún gran abismo entre lo que ve y lo que es. En su conciencia sencillamente él se convierte en lo que ve.

No es su imaginación. ¡Nada de eso! Su corazón es un corazón divino que encarna la Conciencia Universal. El corazón espiritual no es el corazón que encontramos en nuestro cuerpo físico. El corazón espiritual es más grande que lo más grande. Es más grande que la Conciencia Universal misma. Siempre decimos que no puede haber nada superior a la Conciencia Universal, pero es un error. El corazón espiritual alberga la Conciencia Universal. Este centro es muy seguro cuando lo utilizamos para identificarnos con lo inmenso, con la belleza de la naturaleza. Pero cuando lo usamos para viajar fuera de las limitaciones del cuerpo, corremos un riesgo.

Vishuddha, el chakra de la garganta

Quién ha logrado la maestría sobre el centro vishuddha tiene la capacidad de ofrecerle mensajes divinos al mundo. La naturaleza universal le revela sus misterios ocultos desde tiempo inmemorial. Aquí la naturaleza se postra ante el buscador. Él puede retener la juventud eterna. El mundo externo se rinde ante él. El mundo interno lo abraza. Recibimos mensajes de diferentes planos de conciencia. Pero cuando uno recibe un mensaje del centro vishuddha, el mensaje es sublime y duradero. Cuando este centro está abierto, uno recibe mensajes directos desde lo Más Elevado, y se vuelve un portavoz de lo Más Elevado. Uno se convierte en un poeta, un cantante o un artista. Todas las formas de arte son expresadas desde este centro. Este centro está abierto en muchos individuos. Funciona según el grado en que está abierto, según el desarrollo de cada uno. Hay muy poco riesgo en este centro. Es un centro suave; no interfiere con otros centros, y los demás centros no lo molestan.

Ajna, el chakra de la frente

Quien tiene la maestría sobre el chakra ajna, destruye su pasado oscuro, acelera el futuro dorado y manifiesta el presente de una manera supremamente colmadora. Sus poderes psíquicos y ocultos desafían todos los límites; no tienen fin. El chakra ajna, que está localizado en medio y ligeramente por encima de las cejas, es el centro más poderoso.

Lo primero que uno hace cuando su tercer ojo se abre, si está abierto adecuadamente, es destruir el pasado no-iluminado, no-aspirante y no-divino. Ahora vemos algo y tenemos una experiencia. Pero hay una diferencia entre nuestra experiencia y la cosa que estamos experimentando. Sin embargo, cuando el centro ajna está abierto, experimentamos la cosa misma. Devenimos uno con la cosa que estamos experimentando. En ese momento, el ver y el devenir van juntos. El mismo ver es devenir, y el devenir es ver. Por esta razón, el aspirante que ha abierto su tercer ojo quiere destruir el pasado de su memoria. Supongamos que en esta encarnación uno ha llegado a ser un yogui. Cuando mira atrás, hacia su encarnación previa, puede ver que fue un ladrón, o algo peor. Puesto que ahora ya no quiere entrar en esa experiencia otra vez, intentará destruir esa parte de su pasado. Ahora tiene el poder necesario.

Cuando uno realiza a Dios, el pasado es suprimido automáticamente. Como dije antes, cuando uno abre el tercer ojo o cualquier otro centro, no significa que uno haya realizado a Dios. Cuando uno realiza a Dios, el pasado oscuro, impuro o no-divino es iluminado y anulado en el acto. En el momento de la realización de Dios, se produce la iluminación. Es como salir de un cuarto oscuro y entrar en un cuarto iluminado. Allí donde antes reinaba la oscuridad, ahora reina la luz. La realización de Dios es iluminación inmediata.

Con el chakra ajna, el pasado puede ser anulado y el futuro puede ser traído a la inmediación del ahora. Si uno sabe que dentro de diez años va a hacer algo, lograr algo o convertirse en algo, entonces usando el tercer ojo él puede lograr esa cosa misma hoy. No tiene que esperar diez, quince o veinte años.

Pero si uno hace emerger el resultado futuro, eso puede ser en ocasiones peligroso. Ha ocurrido muchas, muchas veces, que el futuro de un individuo es muy brillante, muy luminoso. Pero cuando el futuro es traído justo a la inmediación del presente, la enormidad del resultado desconcierta y atemoriza al buscador. El buscador es como un elefante joven. Está creciendo en fortaleza, y en diez años será muy poderoso. Pero si el poder viene ahora mismo, tal vez no haya receptividad interior. El poder viene, pero no puede ser controlado o no puede ser contenido en un recipiente seguro. En ese momento, el poder mismo actúa como un enemigo y destruye a la persona que lo había invocado. Así que hay un gran peligro cuando uno toma el futuro y lo trae al presente.

Dejemos que el presente crezca y desempeñe su papel. El pasado ha desempeñado ya su papel; ahora el presente quiere desempeñar el suyo. Sólo en algunos casos, cuando Dios quiere que un buscador efectúe un progreso muy veloz, en lugar de avanzar de manera sistemática puede correr extremadamente rápido. Es como un estudiante en la escuela. A veces un estudiante no pasa por todos los grados de jardín de infancia, escuela primaria y escuela secundaria. A veces se salta algún grado. También en la vida espiritual, si es la Voluntad de Dios que el futuro sea traído al presente, entonces no hay ningún peligro. Pero de lo contrario hay gran peligro.

Con el tercer ojo, uno puede lograr mucho. El tercer ojo tiene lo que Dios, el Poder último, es. Si el Poder último es utilizado mal por el tercer ojo, entonces es todo destrucción. Pero si el tercer ojo utiliza el Poder último y trascendental de manera adecuada y divina, será entonces una gran bendición, la mayor bendición que la humanidad pueda imaginar.

Sahasrara, el chakra de la coronilla

El chakra sahasrara es el centro silencioso que no interfiere en nada. Es como el miembro mayor de la familia; no molesta a nadie y no quiere ser molestado por nadie. Cuando este centro es abierto permanentemente, uno disfruta de la dicha infinita y se hace inseparablemente uno con el Más Allá siempre trascendente. Uno llega a saber que no tiene ni nacimiento ni muerte. Está siempre tratando con la Infinitud, la Eternidad y la Inmortalidad. Éstos no son términos vagos para él; son todos realidad. En este momento se ve a sí mismo como Eternidad, y crece en la Eternidad; en el momento siguiente se ve a sí mismo como Infinitud y crece en la Infinitud; unos momentos más tarde él se ve como Inmortalidad y crece en la Inmortalidad en su conciencia. Y a veces ocurre que la Infinitud, la Eternidad y la Inmortalidad están todas juntas en su conciencia.

Cuando el chakra sahasrara está abierto, el Piloto Interno se convierte en un amigo verdadero. Aquí, el Infinito y Su hijo elegido se hacen muy buenos amigos para cumplir una misión específica para su mutua manifestación. Comparten muchos secretos, millones de secretos, en un abrir y cerrar de ojos. Por un lado, Padre e hijo están disfrutando de la paz y la dicha infinitas; por otro lado, están discutiendo problemas mundiales, problemas universales, todo en un abrir y cerrar de ojos. Pero sus problemas no son problemas como tales. Sus problemas son sólo experiencias en su Juego Cósmico.

De todos los centros, el más elevado, el más pacífico, el más pleno de alma, el más fructífero es sahasrara. Allí, Infinitud, Eternidad e Inmortalidad se han vuelto una. La Fuente se vuelve una con la creación, y la creación se vuelve una con la Fuente. Aquí, el conocedor y lo Conocido, el amante y el Amado, el sirviente y el Amo, el hijo y el Padre, todos se vuelven uno. Juntos el Creador y la creación trascienden su Sueño y su Realidad. Su Sueño les hace sentir lo que son, y su Realidad les hace sentir lo que pueden hacer. Realidad y Sueño se vuelven uno.

Yoga Kundalini
Segunda charla
21 de febrero de 1973