77.

Mi Señor, ¿puedo gastarte una broma tonta?


“Por supuesto, Mi niño.


Mi Señor, ahora he llegado a ser conscientemente uno contigo.
Tú y yo somos uno de una manera inseparable y eterna.
Supongamos que hoy Te abandono y mañana Te supero y llego más allá de Ti.
¿Qué ocurrirá entonces?


“Oh niño más cándido de toda Mi creación, tú sabes que los dos somos inseparables.
No puedes irte sin llevarme.
¿Cómo puedes superarme e ir más allá de Mí a solas, sin Mí, si somos eternamente inseparables?
Te diré algo más, Mi dulcísimo y cándido niño.
Si hoy Me abandonas y mañana Me superas y vas más allá de Mí, pasado mañana clamarás por una nueva Meta.
Y, para tu sorpresa total, verás que esa Meta también soy Yo, tu Amado, tu Padre y Amigo eterno.
Mi niño, Yo soy el Más Allá en transcendencia constante.


Mi Señor, eres algo más también, eres Mi Padre del Perdón constante.