12.
Mi dulce Señor, Te estoy agradecido, no porque en Tu Infinita Generosidad me has dado un corazón servidor para proclamarTe en todas partes y en todo momento; no porque me has dado una mente discernidora para llevar una pacifica vida de desapego; no porque me has dado todo lo que necesito; no porque no me has dado las cosas que no necesito; sino porque estoy cautivado por la Visión-Perfección de Tu Eternidad y la Realidad-Satisfacción de Tu Infinitud.
Sri Chinmoy, Plantas de plegaria, Agni Press, 1982
