Todos son altruistas
La duda comparte su capacidad   con la mente.
Por consiguiente, la duda es altruísta.
La arrogancia comparte su capacidad
   con el vital.
Por consiguiente, la arrogancia es altruísta.
El letargo comparte su capacidad
   con el cuerpo.
Por consiguiente, el letargo es altruísta.
La inseguridad comparte su capacidad
   con el corazón.
Por consiguiente, la inseguridad es altruísta.
La incertidumbre comparte su capacidad
   con el alma.
Por consiguiente, la incertidumbre es altruísta.
El hombre comparte su capacidad de ignorancia
   con Dios.
Por consiguiente, el hombre es altruísta.
Sri Chinmoy, Más allá-dentro (Una filosofía para la vida interior)., Agni Press, 1975
