49.

Mi Señor,
soy un débil ser humano.

Por eso a veces me veo obligado
a cambiar mis planes.

Pero Tú eres el Señor del Universo.

Tú no tienes que cambiar Tus Planes.


“Mi niño,
precisamente porque soy el Señor del Universo
no tengo que estar atado por Mis Planes.

Mientras cambio Mis Planes cósmicos,
juego con nuevas posibilidades,
canto con nuevas oportunidades
y bailo con nuevas necesidades.