Cuando descubro a Dios
Cuando descubro a Dios en Dios mismo, veo el Dios viviente, creciente y resplandeciente. Cuando descubro a Dios en mí mismo, veo el Dios que muere de hambre, duerme e implora. Cuando descubro a Dios en Dios mismo, Él es la eterna Maravilla. Cuando descubro a Dios en mí mismo, Él es el eterno Misterio.Descubro el infinito Poder de Dios y exclamo: «Dame Tu infinito Poder». Dios dice: «Tuyo es».
Dios descubre mi infinita debilidad y exclama: «Dame tu infinita debilidad». Yo digo: «No, es mi riqueza, es absolutamente mía».
Dios fracasa, yo triunfo. Dios fracasa en iluminarme. Yo triunfo en destruirme.
Sri Chinmoy, Cantos del alma, Herder and Herder, 1971
