Llegó la hora
Llegó la hora.Yo no estaba preparado.
Dios descendió,
   sonrió
y
   se marchó.
Llegó la hora de nuevo.
Yo no estaba preparado.
Dios ascendió,
   empujó
y
   gritó.
No llegó la hora.
Yo estaba preparado.
Dios dormía.
   Yo lloré.
La ignorancia cantó.
   Satán bailó.
Sri Chinmoy, Más allá-dentro (Una filosofía para la vida interior)., Agni Press, 1975
