Estoy preparándome

Estoy preparándome. Estoy preparándome para un nuevo amanecer, una nueva mañana y un nuevo día. Enterraré consciente y forzosamente mis experiencias pasadas –las experiencias de fracaso, las experiencias de frustración, las experiencias de falta de mérito. Borraré del registro de mi memoria todas las experiencias desagradables, las experiencias oscuras que he tenido hasta hoy en mi vida. Estoy preparándome para una vida siempre nueva.

Sé por qué he fallado, por qué he decepcionado a mi Amado Supremo. He fallado porque he descuidado los segundos de mi vida, he malgastado los minutos de mi vida, he ignorado las horas de mi vida. De ahora en adelante, en cada segundo de mi vida veré una existencia-realidad de diez años. En cada minuto de mi vida veré una existencia-realidad de cuarenta años y en cada hora de mi vida veré una existencia-realidad de cien años. Cada vez que no utilice adecuadamente los segundos, los minutos y las horas de mi vida, me sentiré lejos, muy lejos, lejísimos de la Meta de mi destino. Y cada vez que utilice adecuadamente los segundos, los minutos y las horas de mi vida sentiré que la hora de mi realización de Dios se aproxima velozmente. No tendré que forzarme a sentirlo; será algo espontáneo y automático. Mi barca ya no navegará más entre el atardecer-esperanza y la noche-frustración. Mi barca navegará únicamente entre la luz-promesa y el deleite-satisfacción.

A causa de mi vida de esclavitud, a causa de mi vida de deseo, a causa de mi vida finita, he fallado a mi Amado Supremo y he fallado a la realidad de mi existencia. Y continuaré fallando a mi Amado Supremo y a la realidad de mi existencia, si continuó amando a lo finito en mí. Pero comenzaré a amar únicamente a lo Infinito en mí, y entonces no estaré obligado a ver el rostro de la frustración, el rostro del fracaso. Únicamente volaré en el cielo con mi querido amigo de la Eternidad, el ave de mi alma. Permaneceré en la Barca Dorada de mi Piloto Supremo de la Eternidad, navegando, navegando hacia una Tierra de Divinidad y una Ribera de Inmortalidad sin horizontes.

Mi nueva vida será una vida de sonrisas de auto-trascendencia y de invitación a Dios. Mi vida pasada me dio lo que tenía: el miedo a Dios, el miedo del deseo, el miedo en el deseo. Mi nueva vida me da el mensaje del amor a Dios y la plenitud de Dios a la manera propia de Dios. Estoy preparándome para llegar a ser el instrumento supremamente escogido de Dios –para amarle, complacerle, colmarle siempre y siempre a Su propia Manera.

12:20
16 de julio, 1977
John F. Kennedy High School
Bronx, New York