40.

Mi Señor, me estoy muriendo.


“¡Pobre tonto!

¿Has hecho ya tu parte?

No pienses en morir ahora mismo.

Tienes que manifestar Mi Sueño en la tierra.

Tienes que hacer consciente al mundo
de que aún estoy vivo.

No Me decepciones, hijo Mío.

No Me abandones, hijo Mío.


Si Te decepciono,
¿qué harás?


“Si Me decepcionas,
utilizaré otro instrumento.


Si Te abandono,
¿qué sucederá?


“Si Me abandonas,
serás conocido como un fracaso de por vida
y Yo seré conocido
como el Perdón incondicional.