Ha hablado usted sobre la fe. ¿Podría explicarme este concepto de una manera un poco más fácil de entender?

Déjeme intentarlo. En primer lugar, la fe no es credulidad o creencia ciega. No significa que deba creer constantemente en lo imposible. Eso no es fe. La fe es un sentimiento espontáneo; no le importa la justificación humana. Es el ojo que vislumbra el futuro y está siempre en sintonía con una verdad superior. La puerta de la fe está siempre abierta a la Verdad que hay más allá y, en virtud de la fe, nos trascendemos a nosotros mismos.